
Tras dos semanas de frío intenso, la nieve de la mortal tormenta Fern ha comenzado a derretirse, creando nuevos riesgos para los neoyorquinos peatones y conductores: charcos en las calles, aceras resbalosas, y agua fría y hielo cayendo desde los techos.
“Se insta a los neoyorquinos a no caminar sobre cuerpos de agua congelados. Si alguien cae a través del hielo llame al 911 de inmediato y no intente un rescate sin el equipo adecuado”, pues muchos rescatistas se convierten en víctimas, comentó PIX11 News.
Además, el agua salada del deshielo podría dañar los equipos eléctricos subterráneos, y en raras ocasiones provocar incendios en alcantarillas y otras condiciones peligrosas. Si ve humo, chispas o una alcantarilla abierta, aléjese inmediatamente y llame al 911.
La última nevada en Nueva York, la tormenta Fern del 25 de enero, dejó al menos 18 muertes progresivas en la ciudad, con dos semanas de hielo acumulado en calles y parques debido a la racha de frío extremo. Ahora se espera una subida en la temperatura en los próximos días en la ciudad hasta una media de 35F (2C), luego de dos semanas mayormente gélidas, bajo cero.
“A medida que las temperaturas suben tras días de frío extremo y nieve, persisten graves riesgos de seguridad en toda la ciudad de Nueva York. La nieve y el hielo derretidos pueden caer de edificios y estructuras sin previo aviso. Los propietarios y las obras de construcción deben retirar el hielo y la nieve peligrosos. Reporte las condiciones inseguras al 311. Llame al 911 en caso de emergencia”, recomendó el Departamento de Manejo de Emergencias de la ciudad de Nueva York (NYCEM).