Mientras los casos de COVID-19 siguen aumentando en las Américas, con un incremento de 13,9% en las nuevas infecciones con respecto a la semana anterior, la Directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa F. Etienne, pidió que los países preparen sus sistemas de salud para enfrentar el impacto a largo plazo de la condición post COVID-19, que puede afectar a muchos en la región.
 
Se calcula que entre el 10 y el 20% de las personas que han padecido la COVID-19 pueden seguir experimentando síntomas, como fatiga persistente y grave, dificultad para respirar y problemas de salud mental. Y dado que en las Américas se han registrado más de 161 millones de casos de COVID-19 en los últimos dos años, cientos de miles de personas en la región, sino millones, podrían verse afectadas por la condición post COVID-19, comúnmente conocida como COVID largo o prolongado.
 
“La pandemia nos ha sorprendido una y otra vez, y muchos de sus efectos perdurarán durante años”, afirmó hoy la Directora de la OPS durante una rueda de prensa, y destacó que las personas con afecciones preexistentes corren un riesgo especial de padecer una condición post COVID-19, al igual que las que fuman y vapean, y las que no se han vacunado.
 
“La mejor manera de prevenir la condición post COVID-19 es evitar infectarse”, dijo. El uso de mascarillas y el distanciamiento físico siguen siendo herramientas clave, sobre todo en las zonas de alta transmisión, y las vacunas también tienen un papel fundamental para evitar las peores consecuencias de la pandemia.
 
Los estudios demuestran que quienes contraen la COVID-19 después de la vacunación tienen síntomas más leves y son menos propensos a desarrollar la condición de post COVID-19.
 
“Pero 224 millones de personas aún no han recibido ni una sola dosis de la vacuna en nuestra región”, indicó la doctora Etienne. “Tenemos que acelerar el ritmo de la vacunación para proteger a la población de las peores consecuencias de este virus”, subrayó.
 
La Directora de la OPS también pidió que se incremente el apoyo a los pacientes que padecen la COVID-19 y que los sistemas de salud “reconozcan este efecto prolongado de la pandemia y ayuden a abordarlo”.
 
Para apoyar a los países, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha identificado tres “R” que buscan guiar las acciones:
 
Reconocimiento: dada la gran variedad de síntomas de la condición post COVID-19 y el estigma que rodea a la enfermedad, los países deben asegurarse de que el personal de salud tenga suficiente formación para reconocer los síntomas.
 
Rehabilitación: el tratamiento de la condición post COVID-19 requiere un enfoque multidisciplinar, con fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales y del lenguaje y del habla, profesionales de la salud mental, enfermeras y médicos que trabajen juntos de forma integral.
 
Investigación (Research, en inglés): todavía no se sabe lo suficiente sobre la condición post COVID-19. Es necesario que los científicos y las instituciones de investigación se comprometan a seguir de cerca a las personas con síntomas para que se pueda aprender más sobre esta condición.
 
“Se trata de una afección real y debe tratarse aplicando políticas y orientaciones sólidas”, dijo la doctora Etienne. “También es crucial que reconozcamos el impacto que la condición post COVID-19 tiene en la vida de las personas y trabajemos junto a los afectados para asegurar que sus voces sean escuchadas”, consideró.
 
En cuanto a la situación de la COVID-19 en las Américas, los casos siguen aumentando en las cuatro subregiones, y los países han notificado más de 1,3 millones de nuevas infecciones y 4.158 muertes en la última semana.
 
En América del Norte, los casos han aumentado un 7,7% en general, con un incremento de los casos en Estados Unidos y México, mientras que han disminuido en Canadá.
 
En América del Sur se ha producido un aumento significativo de los casos nuevos, con casi medio millón de nuevas infecciones por COVID-19 notificadas, lo que supone un incremento del 24,6%.
 
En el Caribe, los casos han empezado a estabilizarse en las últimas dos semanas, con países que han notificado un aumento del 3,2%.
 
“Estas cifras nos recuerdan que demasiadas personas siguen siendo vulnerables”, aseveró la Directora de la OPS. “Aprovechemos los medios que tenemos hoy” para “pasar la página de esta pandemia”, abogó.