Hoy la isla caribeña enfrenta una jornada electoral en medio de una crisis sanitaria mundial a cuasa de la pandemia del Coronavirus.

Conoce quienes son los postulantes:

Partido de la Liberación Dominicana (PLD) / Gonzalo Castillo

Gonzalo Castillo, Leonel Fernández, Melanio Paredes, Rosa Maritza Hernández y Manuel de Jesús Crespo Pérez (que optó por declinar y apoyar a Leonel) se disputaron la candidatura por el PLD a la presidencia de la República en las primarias del 6 de octubre.

Castillo, titulado en Electrónica Industrial por Instituto Politécnico Loyola, logró el 48.72 % de los votos automatizados en las elecciones primarias, mientras que el expresidente de la República y en ese momento presidente del PLD, Leonel Fernández, obtuvo el 47.29 %.

La victoria de Castillo provocó la ruptura del partido oficialista, por lo que Fernández renunció a la presidencia del PLD y fundó la Fuerza del Pueblo.

Gonzalo es propietario de empresas como el grupo de aviación Helidosa y Aeroambulancia.

Su plan de gobierno se enfoca en superar la crisis económica mediante un sistema tributario simple con el cobro de menos impuestos y créditos tributarios para atraer inversión al país.

Partido Revolucionario Moderno (PRM) / Luis Abinader

Encabeza la preferencia del electorado, según las últimas encuestas. De ganar, sería el primer aspirante del PRM en ocupar el Gobierno de la República.

El PRM es una organización política con menos de siete años de fundación (2014) y formada por antiguos dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).

Abinader, quien contrajo y se recuperó de COVID-19, plantea crear 600 mil puestos de trabajo para reducir la tasa de desempleo y crear el Sistema Nacional de Movilidad y Transporte, una agencia que tendría como propósito reducir el gasto de transporte público y disminuir la distancia y tiempo de trayecto de los pasajeros.

Fuerza del Pueblo (FP) / Leonel Fernández

Nacido en Santo Domingo en 1953, Fernández se convirtió en candidato del partido que él mismo fundó tras abandonar el Partido de la Liberación Dominicana, organización política que lo ha llevado tres veces a la presidencia.

Según las encuestas recientes, el aspirante no supera el 15 % de preferencia del electorado.

Plantea fortalecer el sistema sanitario mediante la prevención, además de frenar la propagación del coronavirus con el aumento de pruebas.

También busca invertir fondos públicos en la construcción y reparación de viviendas de bajo costo, acueductos, plantas de tratamiento de aguas residuales, drenaje pluvial, canales de riesgos y pozos pluviales.

Alianza País (ALPAÍS) / Guillermo Moreno

Nacido en Sabaneta en 1956. Ha expresado aspiraciones presidenciales desde 2008. Se considera como el único candidato con la capacidad de enmendar el “rumbo torcido impuesto al país durante décadas por negociantes de la política”.

Afirma que no tiene compromisos con los gobiernos pasados, ni es “financiado por grupos oligárquicos, corruptos ni por el narcotráfico”.

Partido Nacional Voluntad Ciudadana (PNVC) / Juan Cohen

Autor del libro Biopolítica y Bioeducación. Cree en una reforma educativa de raíz en la República Dominicana. Plantea la bioética como materia de transformación escolar y universitaria. El sistema de educación se fundamentaría en la persona, su dignidad y un espíritu social que conlleve al renacimiento de un nuevo humanismo.

Cohen afirma que el docente dominicano debe formarse en bioética, ética y psicopedagogía para poder instruir a una nueva generación.

Partido Demócrata Institucional (PDI) /Ismael Reyes

Miembro fundador del PDI. Propone mayores oportunidades de empleos, reducción de impuestos, implementación de medidas para erradicar la migración haitiana, apoyo a emprendedores y al sector agropecuario.

Brechas sociales

La realidad socioeconómica de la República Dominicana, al igual como sucede en gran parte de la región, es una mezcla entre satisfacción y pesimismo. Lo primero obedece a los importantes avances que hemos alcanzado en la última década, que se reflejan en una mejora de las economías, la institucionalidad política y social y la mejora de los principales indicadores del bienestar. El pesimismo, por el otro lado, proviene de los grandes retos que enfrentamos como región y como país, especialmente desde el año 2015, que se han presentado retrocesos en materia de pobreza extrema.

Para dar respuesta a estas realidades, debemos comprender que la mejora económica no se traduce necesariamente en prosperidad compartida, lo que demanda una respuesta eficiente que aborde la abrupta diferencia de ingresos entre latinoamericanos que sigue trabando el desarrollo. La desigualdad social es una barrera para la erradicación de la pobreza, la ampliación de la ciudadanía y la propia gobernabilidad democrática.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here