Durante el fin de semana más camiones llenos de inmigrantes llegaron a Nueva York y fueron trasladados a hoteles de Travis-Chelsea, pero muchos de ellos no llegaron preparados para las bajas temperaturas de la Gran Manzana.

Los vecinos de Staten Island reportaron ver a personas en uno de los vecindario del condado, tocando puertas y pidiendo comida, ropa y trabajo.

“No tenemos ropa y no comemos bien, necesitamos un lugar para trabajar. Estamos esperando ropa”, dijo una migrante venezolana, Geraldine Silva, de 31 años.

Anteriormente el alcalde Eric Adams declaró el estado de emergencia en la ciudad de Nueva York, por la llegada de gran cantidad de inmigrantes, advirtiendo que la afluencia estaba llevando al sistema de refugios de la ciudad a su punto de ruptura.