El Jurado Nacional de Elecciones de Perú (JNE) ha entregado este viernes las credenciales como presidente electo a Pedro Castillo, líder de Perú Libre, y a su vicepresidenta Dina Boluarte en una ceremonia en la que el nuevo mandatario ha lanzado un mensaje en favor de la unidad nacional a nivel político y social.

El acto ha tenido lugar en el auditorio Los Incas del Ministerio de Cultura y allí han estado presentes diferentes responsables de los organismos electorales del país. “En este Gobierno nadie se queda atrás, y por eso, estoy enormemente agradecido, y quiero decirles que me siento fortalecido y comprometido. Viva el pueblo peruano”, ha expresado Castillo, quien además ha aseverado que ni él ni su Ejecutivo son “chavistas, ni comunistas, ni extremistas ni mucho menos terroristas”.

En esta línea, ha expresado que trabajará para combatir el terrorismo en el país y ha hecho un llamamiento a la unidad nacional entre partidos políticos, empresarios, sindicatos, universitarios y otros sectores de la sociedad civil peruana, informó El Comercio.

Castillo también se ha alineado con la preocupación del presidente saliente, Francisco Sagasti, sobre cómo afrontar la evolución de la pandemia derivada del coronavirus. “Vamos a ver de qué manera, todos vacunados, podemos reactivar la economía”, ha zanjado el que será el nuevo presidente de Perú.

Los legisladores del partido del presidente electo de Perú Pedro Castillo juraron el viernes al asumir sus cargos que buscarán reescribir la Constitución, una señal de que el plan de inyectarle al Estado un rol más activo en la economía tendrá una dura batalla en la próxima gestión del fragmentado Congreso.

El plan de reescribir la Constitución fue una de las promesas del socialista Castillo durante la campaña electoral, un objetivo que ha reiterado tras imponerse finalmente derechista Keiko Fujimori, pero que no ha sido bien recibido por partidos opositores en el nuevo Congreso.

La mayoría de los 37 miembros del partido marxista Perú Libre prometieron con la mano alzada que impulsarán la formación de una asamblea constituyente para que reemplace la Constitución que se redactó en 1993 durante el gobierno del presidente Alberto Fujimori, quien disolvió el Congreso y asumió amplios poderes.

La intención de Castillo de reescribir la Constitución ha alarmado a la elite política y empresarial que teme un viraje hacia la izquierda para cambiar la actual senda económica de libre mercado; y que se impongan nuevos impuestos a la industria minera para financiar gastos en salud y educación.

En el Congreso de 130 legisladores ningún partido de los 10 representados tiene la fuerza suficiente para impulsar en solitario una reforma constitucional. Los 24 escaños de Fuerza Popular, el partido de Keiko Fujimori que perdió la presidencia y que tiene la segunda minoría congresal, juraron defender la actual Carta Magna.

“Por el Dios que nos enseña a amar al prójimo, por la segunda independencia, la patria socialista y la Asamblea Constituyente”, dijo Guillermo Bermejo, miembro del oficialista Perú Libre en el Congreso unicameral, al prestar juramento.

Perú Libre, que postuló al profesor de primaria Castillo, fue fundado por el ex gobernador y médico Vladimir Cerrón, un admirador de los gobiernos de izquierda de Cuba, Venezuela y Bolivia. Cerrón, que cumple una condena de prisión suspendida por corrupción, es un líder activo de la agrupación política.

En el Congreso, miembros del grupo izquierdista Juntos por el Perú -aliado de Castillo con cinco bancas- también prometieron una nueva Carta Magna. Pero los partidos de derecha Renovación Popular y Avanza País se sumaron a la opositora Fuerza Popular.

“En defensa y apoyo a la democracia, en defensa a la Constitución que nos rige y defensa a la independencia de poderes”, juró Alejandro Aguinaga, un cercano colaborador y médico del ex presidente Fujimori que cumple una condena de 25 años de prisión por violación a los derechos humanos.

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