Perú: Congreso destituye y detiene al presidente, Pedro Castillo

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El presidente de Perú, Pedro Castillo, anunció la disolución del Congreso y la instalación de un toque de queda en el país.

Después del discurso de Castillo, el Congreso adelantó su reunión, previamente programada, y votó con rapidez para destituirlo como mandatario.

“Tomamos la decisión de establecer un gobierno de excepción orientado a restablecer el Estado de derecho y la democracia”, dijo Castillo, y añadió que convocaría elecciones para un nuevo Congreso “con facultades constituyentes para elaborar una nueva Constitución”.

Sin embargo, se hizo evidente que su anuncio tenía poco apoyo, lo que provocó la renuncia en masa de gran parte de su gobierno, incluyendo a su abogado personal y los ministros de Economía, Justicia y Derechos Humanos, Medioambiente, Transporte, Cultura y de la Mujer.

En la tarde, Castillo quedó bajo arresto y su vicepresidenta, Dina Boluarte, prestó juramento como presidenta, convirtiéndose en la primera mujer en asumir el cargo en el país.

“Necesitamos a los mejores peruanos”, dijo Boluarte, de 60 años, abogada y funcionaria pública, “gobernar el Perú no será tarea fácil”.

Dina Boluarte, de 62 años fue juramentada como la nueva presidenta

La embajada de Estados Unidos en la capital peruana también se apresuró a emitir un comunicado en el que condenaba a Castillo.

“Estados Unidos insta enfáticamente al presidente Castillo a revertir su intento de cerrar el Congreso y permitir que las instituciones democráticas de Perú funcionen según la Constitución”, dijo la embajada en un tuit. “Alentamos al público peruano a mantener la calma durante este tiempo incierto”.

Policías hacen guardia mientras la gente se reunía frente al Congreso el miércoles.

Desde el inicio de su mandato, Castillo se ha visto salpicado por escándalos de corrupción de alto nivel, investigaciones penales y cambios en su gabinete. Los fiscales lo han acusado de dirigir una organización criminal con legisladores y miembros de su familia para beneficiarse de contratos gubernamentales y de obstruir repetidamente la justicia.

Desde que Castillo asumió el cargo, su gobierno ha visto pasar a más de 80 ministros y ha llenado muchos puestos con aliados políticos sin experiencia relevante para el cargo, algunos de los cuales han enfrentado investigaciones por corrupción, violencia doméstica y asesinato.