Dr. Amín Cruz, PhD, diplomático, historiador, educador, periodista, escritor, CEO presidente fundador del Congreso Hispanoamericano de Prensa, Padre embajador del Periodismo Latinoamericano, residente en New York.

Las Naciones Unidas, ONU, y la Organización Mundial de la Salud instruyen vacunas al sistema inmunológico como identificar y eliminar los gérmenes que atacan el cuerpo humano. Las soluciones de vacunas contienen diferentes elementos relacionados con el patógeno objetivo, un “microorganismo” o “germen” que puede causar una enfermedad, estos diferentes elementos pueden incluir patógenos completos que son atenuados (debilitados) o que están inactivados (esencialmente muertos). 

Algunas vacunas utilizan sólo porciones del patógeno, tales como proteínas en su superficie, que han sido aisladas y reproducidas, hay incluso nuevas tecnologías en desarrollo que emplean sólo la codificación genética de la porción del patógeno, en efecto, las vacunas esencialmente provocan que el sistema inmunológico reaccione como si hubiera un patógeno presente, pero sin causar enfermedad., durante casi 150 años, las vacunas han proporcionado altos niveles de protección, a veces con una sola inyección, utilizando virus enteros vivos atenuados, como en la vacuna contra la fiebre amarilla, que proporciona una protección del 99% contra la infección mortal. 

Un ejemplo es la vacuna antipoliomielítica inactivada, que proporciona casi el 100% de protección con una serie de vacunas, este enfoque ha ayudado a relegar la poliomielitis a sólo un puñado de países alrededor del mundo, impidiendo que innumerables niños sufran está verdaderamente horrible enfermedad. 

Sin embargo, las enfermedades restantes contra las que los científicos todavía tratan de desarrollar vacunas son un mayor desafío, porque son causadas por virus más complejos y difíciles de prevenir, afortunadamente, hasta ahora, los científicos han descubierto que el SARS-Cov2 responsable de la pandemia causante de la enfermedad de COVID-19 no muta con frecuencia ni de maneras que podrían hacer que el desarrollo de las vacunas sea más difícil. Esta es una de las razones por las que los científicos se sienten relativamente optimistas sobre el desarrollo de vacunas 

En vista de la falta de cooperación internacional para lograr la inmunización contra el COVID-19 del 10% de la población de cada país para septiembre pasado, como propuso la ONU desde que se autorizaron las inmunizaciones, el organismo mundial en conjunto con su agencia sanitaria especializada presentó este jueves la Estrategia Global de Vacunación, cuya meta es alcanzar al 40% de las poblaciones nacionales para fin de año y al 70% para junio del siguiente

El Secretario General de las Naciones Unidas explicó que la Estrategia supone un camino coordinado y creíble para acabar con la pandemia de COVID-19 en todas partes y en beneficio de todos son las vacunas para su uso, por lo general es importante vacunar a tantas personas bajo riesgo de contraer la enfermedad definida como sea posible, al igual que aquellos que todavía pueden transmitir la enfermedad.



La amplia vacunación puede servir para favorecer el aumento de los niveles de inmunidad de toda una población. En otras palabras, cuando la gran mayoría de una población ha tenido la infección recientemente o ha sido vacunada, el patógeno no puede encontrar suficientes cuerpos que pueda infectar para sobrevivir, replicarse y seguir adelante. En un momento dado el virus muere, y es eliminado por una persona antes de que pueda encontrar a la siguiente, así es como las epidemias, incluso las pandemias, pueden disminuir más rápidamente o, en algunos casos, erradicadas. 

Este plan de acción detallado, elaborado por la Organización Mundial de la Salud, está diseñado para que las vacunas lleguen a los brazos del 40% de las personas en todos los países para fines de este año y del 70% a mediados de 2022. Se basa en unanálisis científico exhaustivo de la evolución de la pandemia, la efectividad de las vacunas, el costo de adquirirlas y entregarlas, y la oferta y la demanda global”, especificó António Guterres en una conferencia de prensa conjunta con el director general de la OMS. 

Guterres aseguró que el intercambio de dosis, la transferencia de tecnología y otras acciones prioritarias pueden reducir las muertes, minimizar el sufrimiento, evitar el desbordamiento de los sistemas de salud, permitir la reanudación de las actividades sociales y económicas, y reducir el riesgo de nuevas variantes peligrosas

Depende de los Estados miembros hacer su parte, unirse y hacer todo lo que sea necesario para que esta estrategia tenga éxito”, dijo, recordando que la respuesta a sus llamados a una acción mundial orquestada para una distribución justa de las vacunas fue el acaparamiento y las políticas nacionalistas de vacunación. 

El titular de la ONU lamentó que el liderazgo y el poderno estén alineados en la lucha contra el COVID-19 la OMS, todo el sistema de la ONU, ha mostrado liderazgo, pero no tenemos poder. No tenemos poder para obligar a las empresas a otorgar licencias o para hacer que los países dispensen los derechos de propiedad intelectual. No podemos obligar a los países a organizar sus programas de vacunación teniendo en cuenta los de otras naciones. Es decir, el poder está en los países que producen vacunas, o podrían producirlas, y en las empresas”, recalcó. 

Por el bien de todos, debemos llevar urgentemente a todos los países a un alto nivel de cobertura de vacunación, reiteró, no tener una distribución equitativa de las vacunas no es sólo cuestión de ser inmoral, también es cuestión de ser estúpido, aseveró el Secretario General. 

En línea con las declaraciones de Guterres, el director general de la Organización Mundial de la Salud se refirió al rápido desarrollo y aprobación de las vacunas como una cúspide en la historia de la medicina, pero ahora debemos usarla con eficiencia, añadió, sin embargo, hoy estamos al borde del fracaso, que ocurrirá si las vacunas no están disponibles de inmediato para todos los países, alertó Tedros Adhanom Ghebreyesus. 

Encomió que un tercio de la población mundial haya recibido el esquema completo de vacunación, “pero esos números causan horror en términos de equidad ya que los países de renta alta y media alta han usado el 75% de las vacunas producidas a la fecha mientras que los países de ingresos bajos han recibido menos del 1% de las inmunizaciones”, añadió y citó que, en África, la población vacunada no llega al 5%., Tedros informó también que los países que no han vacunado al 10% de su población suman 56. 

No obstante, puntualizó, tenemos las herramientas para controlar la pandemia si las usamos y distribuimos de manera justa. (…) No es un problema de suministros suficientes, sino de asignación equitativa”, insistió y sostuvo que conseguir el objetivo de Estrategia en 2022 ayudaría a avanzar hacia la inmunidad mundial. 

Parte de la Estrategia se apoya en la transferencia de conocimientos y tecnología para la fabricación de vacunas en todos los países que tengan la capacidad de producirlas, lo que requeriría compartir la propiedad intelectual, relajando las patentes

En este sentido, Tedros señaló que la exención de patentes contemplada en el comercio internacional se diseñó para situaciones de emergencia como la que atraviesa ahora el mundo. 

“Esta pandemia no tiene precedentes. No podemos decir que esta situación grave e inaudita es sólo una `emergencia´. (…) La pregunta es: si no podemos usar la exención ahora, en esta situación sin precedentes, ¿cuándo podemos usar la dispensa de patentes o de propiedad intelectual? ¿para qué existe si no se va a aplicar en momentos como este? Los fabricantes y los gobiernos deben hacerse esta pregunta”, enfatizó el dirigente de la OMS. 

Abundó que hasta ahora la excusa ha sido que esa exención no puede funcionar sin la transferencia de tecnología, “pero quienes tienen el conocimiento pueden migrar para aplicarlo en otros lugares y dar apoyo para producir en tantos lugares como se pueda si eso se legaliza”, acotó. 

Tedros aclaró que esto no supondría una medida dirigida contra el sector privado, por el contrario, sostuvo destacando y agradeciendo el papel clave de las farmacéuticas en el desarrollo de las vacunas, consideró que para lograr las exenciones los gobiernos podrían dar incentivos a los fabricantes. 

La Estrategia Global de Vacunación exhorta a todos los actores económicos, políticos y sociales a actuar de la siguiente manera: 

Todos los países deben: 

  • Establecer objetivos y planes nacionales actualizados de la vacuna COVID-19 que definan los requisitos de dosis para guiar la inversión en la fabricación y la redistribución de las inmunizaciones, así como las necesidades de recursos financieros y programáticos para orientar la planificación interna y el apoyo externo 
  • Monitorear con detalle la demanda y la aceptación de vacunas para adaptar rápidamente los servicios y asegurar la continuidad de los suministros de las inoculaciones 
  • Comprometerse con la distribución equitativa de vacunas de acuerdo con el enfoque de tres pasos de la OMS 
  • Revisar las estrategias, políticas y priorización nacionales de vacunación según sea necesario para aprovechar la evidencia emergente y maximizar el efecto de las vacunas existentes, modificadas y nuevas 

Los países con una alta cobertura de vacunas deben: 

  • Cambiar los programas de entrega de vacunas, con COVAX* y AVAT para mejorar la cobertura en los países que lo necesiten 
  • Cumplir y acelerar los compromisos de donación y distribución de dosis de vacunas a COVAX a corto plazo, para aquellos con compromisos existentes 
  • Establecer nuevos compromisos de distribución de dosis para facilitar el progreso hacia el objetivo de cobertura del 70% en todos los países 

Los países productores de vacunas deben: 

  • Permitir el libre flujo transfronterizo de vacunas y materias primas terminadas 
  • Permitir la producción diversificada de vacunas, tanto geográfica como tecnológicamente, incluso mediante la concesión de licencias transparentes y no exclusivas y el intercambio de conocimientos para permitir la transferencia de tecnología y la ampliación de la fabricación 
  • Los fabricantes de la vacuna COVID-19 deben: 
  • Priorizar y cumplir los contratos COVAX y AVAT con carácter de urgencia 
  • Brindar transparencia total sobre la producción mensual general de vacunas COVID-19 y calendarios mensuales claros de suministros para COVAX, AVAT y los países de ingresos bajos y medianos bajos, para permitir una planificación adecuada a nivel mundial y nacional y un uso óptimo de los suministros escasos 
  • Involucrar y trabajar activamente con países que tienen una alta cobertura y que han contratado grandes volúmenes de vacunas para permitir la priorización de los contratos de COVAX y AVAT, incluso a través de intercambios de horarios de entrega, y facilitar una distribución de dosis rápida y temprana 
  • Comprometerse a compartir conocimientos más rápidamente, facilitar la transferencia de tecnología y proporcionar licencias voluntarias no exclusivas transparentes para garantizar que el suministro futuro de vacunas sea confiable, asequible, disponible y se distribuya en todos los países en volúmenes y plazos que logren un acceso equitativo 

La sociedad civil, las organizaciones comunitarias y el sector privado deben: 

  • Abogar a nivel local, nacional e internacional por el acceso equitativo a las vacunas, pruebas y tratamientos COVID-19, exigiendo y monitoreando en particular las acciones específicas requeridas de los fabricantes, gobiernos y actores multilaterales 
  • Movilizar y empoderar a las comunidades, incluso a través de las redes sociales y las redes comunitarias, para generar una fuerte demanda de vacunas y abordar la información y las percepciones erróneas que contribuyen a la indecisión sobre las vacunas 
  • Brindar apoyo a la entrega de programas y servicios de vacunación en el país 

Los bancos e instituciones de desarrollo multilaterales mundiales y regionales deben: 

  • Permitir que los países accedan más rápidamente al capital y al apoyo externo necesarios para la entrega de vacunas en el país, dando prioridad a los entornos de bajos ingresos y dirigiendo especialmente el apoyo a los recursos técnicos, logísticos y humanos necesarios 
  • Participar plenamente con COVAX/ACT-Accelerator y AVAT, con operaciones integradas y el intercambio de información en tiempo real para respaldar verdaderamente el acceso equitativo 
  • Apoyar los mecanismos internacionales de adquisición y asignación para permitir que       todos los países logren de manera equitativa, eficiente y rápida los objetivos de la             vacuna COVID-19, apoyar los planes de distribución de vacunas y una campaña para transmitir la importancia de salvar vidas de las vacunas COVID-19 aprobadas

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