El Fondo de la ONU para la Infancia cifró este jueves en más de 45.000 el número de personas que podrían necesitar ayuda humanitaria en Mozambique, entre ellas 23.000 mujeres y niños.

UNICEF continúa con el despliegue de personal y la preparación de suministros médicos y nutricionales, kits de agua, saneamiento e higiene, así como la instalación de espacios temporales de aprendizaje en apoyo a los niños y sus familias.  El organismo estima que necesitará 3,5 millones de dólares para responder a las necesidades inmediatas.

Los principales afectados, los niños

La representante de UNICEF en Mozambique, Maria Luisa Fornara, señaló que trabajan con el gobierno mozambiqueño y sus socios para garantizar que los niños y sus familias reciban ayuda esencial.

“La última tormenta que ha afectado a Mozambique supone un evidente recordatorio de la realidad que comporta la crisis climática y que los más afectados por los fenómenos meteorológicos graves relacionados con el clima son los niños”, afirmó.

Según fuentes de prensa, la tormenta tropical Ana se desplazó por varios países de África oriental y meridional, afectando a Mozambique, pero también a Madagascar, Malawi y Zimbabue.  Los fuertes vientos y las intensas lluvias han provocado inundaciones, destrucción generalizada y alrededor de 80 víctimas mortales en el sudeste de África.

Peligra el nuevo curso escolar

La tormenta tropical Ana afectó el lunes a las provincias mozambiqueñas de Nampula, Zambezia, Tete, Niassa, Sofala y Manica. El temporal destruyó más de 10.000 casas, así como puentes, líneas eléctricas, escuelas, instalaciones sanitarias, sistemas de abastecimiento de agua y otras infraestructuras públicas.

A fecha 26 de enero y según las autoridades locales, 12 instalaciones sanitarias y 346 aulas resultaron dañadas o destruidas, una situación que deja sin centros de enseñanza a más de 27.000 alumnos a escasos días del comienzo del nuevo curso escolar previsto para el lunes 31 de enero. Se espera que estas cifras aumenten, ya que los equipos sobre el terreno siguen evaluando la situación.

Los equipos de emergencia de UNICEF comenzarán la distribución de suministros esenciales como cubos, jabón y pastillas de purificación de agua, y alimentos terapéuticos listos para usar para los niños desnutridos durante los próximos días.  También se prevé la construcción de espacios temporales de aprendizaje para los niños cuyas escuelas fueron dañadas o destruidas.

La tormenta tropical Ana sobre Mozambique el pasado 24 de enero.

Temor ante el resto de la temporada de lluvias

Mozambique se encuentra actualmente en su temporada de lluvias, y la ONU teme que la situación pueda deteriorarse rápidamente si otra depresión tropical o ciclón trae más lluvias.

La coordinadora residente de la ONU en Mozambique, Myrtha Kaulard, explicó que la tormenta evidencia necesidad de invertir para intentar atenuar el cambio climático.

“Este es el primer episodio climático de la temporada de lluvias y ciclones, y las vulnerabilidades son extremadamente altas porque cada año sufrimos este ciclo de lluvias y ciclones extremadamente fuertes y destructivos. La gente simplemente no tiene tiempo para recuperarse”, dijo a Noticias ONU.

Debido a su alta vulnerabilidad a los peligros, la exposición a los riesgos y la falta de capacidad de respuesta, Mozambique ocupa la novena posición en un listado de 191 países, según una herramienta de evaluación de riesgos para crisis y catástrofes humanitarias llamada INFORM.

Un país azotado por las amenazas de origen natural

En los últimos cinco años, el país ha sufrido dos graves sequías y ocho tormentas tropicales, entre ellas los devastadores ciclones Idai y Kenneth que durante seis semanas azotaron el país y afectaron a más de dos millones de personas. 

Kaulard dijo que la ONU se mantiene en “contacto muy estrecho” con las autoridades nacionales y tiene equipos que proporcionan asistencia humanitaria en todas las provincias afectadas. 

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