Microsoft ha dado un paso enorme en el negocio de los videojuegos al anunciar un acuerdo para adquirir la compañía Activision Blizzard, el estudio detrás de grandes éxitos como Call of Duty o World of Warcraft.

El grupo estadounidense pagará alrededor de 68.700 millones de dólares. A este precio, el fabricante de la XBox estaría pagando una prima sobre el valor bursátil de Activisión del 45%, y supondrá la mayor operación de compra en la historia de Microsoft.

La compañía capitaneada por Satya Nadella ha señalado en un comunicado que, cuando se cierre la transacción, algo que prevé ocurra en su año fiscal 2023, se convertirá en el tercer grupo mundial del negocio de videojuegos en términos de ingresos, por detrás de la china Tencent y la japonesa Sony.

Microsoft dispone de un amplio músculo financiero para acometer la compra. Al cierre del tercer trimestre, contaba con una posición de tesorería y liquidez de casi 137.000 millones de dólares, que supone el 5% del total del S&P 500.

Activision Blizzard cuenta con franquicias icónicas conocidos como World of WarcraftDiabloOverwatchCall of Duty y Candy Crush, además de ser uno de los principales actores de la Major League Gaming. La empresa cuenta con cerca de 10.000 empleados. Bobby Kotick continuará en su puesto de consejero delegado de Activision. Una vez que se cierre la compra, el directivo reportará a Phil Spencer, CEO de Microsoft Gaming.

La noticia ha provocado un auténtico shock en la cotización de las acciones en el premarket de Wall Street. Los títulos del gigante de los videojuegos se dispararon más de un 37% hasta que su cotización fue detenida por las autoridades bursátiles estadounidenses. Microsoft, por el contrario, cae cerca de un 1% en la preapertura.

El sector de los videojuegos vive un momento de efervescencia y de concentración. La pasada semana Take-Two Interactive anunció la compra de Zynga, por 12.700 millones de dólares, para ser un líder en los juegos sociales y para móviles. 

Microsoft ha explicado que la compra acelerará su crecimiento en el mundo de los videojuegos a través del móvil, el PC, la consola y el cloud, y facilitará el crecimiento de bloques para el metaverso. “El gaming es la categoría más dinámica de todas las categorías del entretenimiento, y jugará un papel clave en el desarrollo de las plataformas del metaverso”, ha dicho Nadella, presidente y CEO de Microsoft. 

El gigante de Redmond ha realizado agresivas adquisiciones en el mundo del videojuego en los últimos años. Entre otras, compró Mojang, creadora de Minecraft, en 2014, por 2.500 millones de dólares. El pasado año, cerró la adquisición de Bethesda, por 7.500 millones.

La transacción está sujeta a la aprobación por parte de las autoridades de la competencia, así como de los accionistas de Activision. Microsoft, que ha contado con Goldman Sachs como asesor financiero y Simpson Thacher & Bartlett como asesor legal, espera cerrar el acuerdo durante el ejercicio fiscal de 2023, y supondrá una aportación de beneficios desde el momento en que se materialice. Activision ha contado con Allen & Company como asesor financiero.

“Juntos [con Activision] construiremos un futuro en el que las personas puedan jugar a los juegos que quieran, prácticamente en cualquier sitio”, ha añadido Spencer. La adquisición permitirá a Microsoft crecer rápido en el negocio de los videojuegos móviles, el segmento con más tirón en la actualidad, con casi el 95% de todos los jugadores a nivel mundial disfrutando de juegos en dispositivos móviles. Y reforzar su cartera de Game Pass, su servicio de suscripción de videojuegos que ya ha alcanzado más de 25 millones de suscriptores. 

“Con los casi 400 millones de jugadores activos mensuales de Activision Blizzard en 190 países y tres franquicias de miles de millones de dólares, esta adquisición hará de Game Pass una de las líneas de contenido de juegos más atractivas y diversas de la industria”, ha defendido Microsoft. El gigante del software tendrá al cierre de la operación, 30 estudios internos de desarrollo de juegos, además de otras capacidades para el desarrollo de los eSports (deportes electrónicos).

La adquisición de Activision Blizzard se produce en un momento complicado para la compañía, que desde el pasado julio ha sufrido reiteradas denunciadas de empleados por acoso sexual y una cultura de trabajo tóxica. Su propio CEO se ha visto involucrado por supuestas malas conductas y por complicidad con lo que ocurría en la empresa. Las acciones de Activision habían caído un 30% desde entonces. Microsoft se ha comprometido a mejorar la cultura de la compañía.

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