El Senador Bob Menéndez (D-N.J.), Miembro de Alto Rango del Comité de Finanzas del Senado y el Latino de Más Alto Rango en ambas cámaras del Congreso, junto con el Senador Marco Rubio (R-Fla.), el Miembro de Más Alto Rango del Subcomité de Relaciones Exteriores para el Hemisferio Occidental, Delincuencia Transnacional, Seguridad Civil, Democracia, Derechos Humanos y Asuntos Globales de la Mujer presentaron hoy una legislación bicameral y bipartidista llamada No Stolen Trademarks Honored in America Act. La propuesta busca prohibir que las cortes de Estados Unidos puedan reconocer, hacer cumplir o validar de otro modo cualquier afirmación de derechos por parte de una persona sobre una marca comercial que ha sido utilizada en relacióna un negocio o bienes confiscados por el régimen cubano, a menos que el propietario original de la marca haya otorgado su consentimiento en favor de la transferencia de dicha marca.

“Cualquier confiscación de bienes por parte del régimen Castrista fue y será siempre un delito”,declaró el Senador Menéndez. “Este proyecto de ley bipartidista y bicameral protegerá las marcas comerciales estadounidenses al codificar en ley la política de apoyar a los legítimos propietarios de bienes robados, así garantizando que las cortes reconozcan los derechos de aquellos cuyas marcas fueron confiscadas ilegalmente sin consentimiento por el gobierno cubano.”

“Hace tiempo la política de EE.UU. ha sido la de apoyar a los dueños legítimos cuya propiedad intelectual ha sido robada. Por 60 años, la dictadura cubana, a través de empresas controladas por el régimen, se ha beneficiado de la propiedad intelectual que fue robada y que legítimamente pertenece a los cubanos del común y de sus descendientes”, el Sen. Rubio dijo. “Me enorgullece el volver a presentar este proyecto de ley bipartidista, el cual garantiza que los tribunales de EE.UU. no reconozcan, ni validen ningún derecho de marcas, de negocios, o de activos robados por el régimen cubano”.

La Representante Debbie Wasserman Schultz (D-Fla.-23) lidera la versión bipartidista del proyecto de ley en la Cámara de Representantes.

“Sigo firmemente comprometida a salvaguardar los derechos de propiedad intelectual de las empresas estadounidenses para asegurar que las marcas comerciales estén protegidas contra la confiscación por cualquier gobierno extranjero”,dijo la Rep. Wasserman Schultz. “Este proyecto de ley prohíbe a las cortes que validen una afirmación de los derechos de marcas comerciales en relación con un negocio o bienes confiscados por el gobierno cubano, y apoya a los verdaderos propietarios de bienes robados, una política de larga data que absolutamente debe ser continuada.”

El proyecto de ley prohíbe el uso de una marca comercial cuando la misma, u otra sustancialmente similar, en relación a un negocio o bienes estadounidenses que hayan sido confiscados por el régimen cubano.

Por ejemplo, en 1994, un fabricante de ron cubano, Cuba Ron, solicitó y recibió una marca comercial estadounidense con el nombre “Havana Club”, llamada así por una marca que el régimen Castrista confiscó en 1959. Alrededor del mismo tiempo que Cuba Ron presentó su solicitud, Barcardí, uno de los mayores productores de licores del mundo con sede en Puerto Rico, le compró la marca comercial y la receta a los descendientes del fundador original de Havana Club. Bajo el proyecto de ley No Stolen Trademarks Honored in America Act, Cuba Ron y su socio comercial, Pernod Ricard, tendrían prohibido usar los derechos relacionados con Havana Club, ya que el gobierno cubano lo había confiscado ilegalmente. 

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