La pobreza infantil en los países ricos se mantendrá por encima de los niveles previos a la pandemia de COVID-19 durante más de cinco años.

Según un nuevo informe de UNICEF, solo el 2% de la ayuda financiera proporcionada por los gobiernos de los países de la OCDE y la Unión Europea se destinó específicamente a apoyar a los niños y las familias con niños durante la primera oleada de la pandemia.

Entre febrero y julio de este año, los países de ingresos altos han invertido una cantidad histórica de 10,8 billones de dólares en sus respuestas a la COVID-19; alrededor del 90% de esa cantidad se gastó, según el informe, en paquetes de estímulo fiscal dirigidos a empresas o a través de ellas.

Alrededor de un tercio de los países de la OCDE y la UE incluidos en el informe no implementaron ninguna política destinada específicamente a apoyar a la infancia durante su respuesta a la primera oleada de la pandemia. Entre los países que invirtieron la mayoría de ellas duraron solo una media de tres meses. 

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here