Las autoridades peruanas deben investigar con urgencia una serie de homicidios de defensores ambientales en el último año, asegura la oficina en América del Sur de ONU Derechos Humanos.

En la última semana se reportó el homicidio de Mario Marco López Huanca, defensor ambiental asháninka en la comunidad nativa Shirarine del departamento de Pasco. Este caso se suma a, al menos, otros siete ocurridos desde el inicio de la pandemia.

La oficina considera que los defensores indígenas requieren de medidas urgentes para su protección, especialmente en zonas con una limitada presencia del Estado donde proliferan actividades como la minería informal e ilegal, la tala ilegal, el tráfico de especies protegidas o el narcotráfico.

“Es fundamental que el acceso a la verdad y la justicia ocurra sin obstáculos, con pertinencia cultural y perspectiva de género”, dice Jan Jarab, jefe de ONU Derechos Humanos en América del Sur. 

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