“Podemos y debemos ayudarnos entre nosotros, pero de este horror tenemos que aprender, que más que reconstruir tenemos que edificar una nueva sociedad, más solidaria, más equitativa, más justa”. Jeanine Áñez

Dr. Amín Cruz, PhD, diplomático, periodista, historiador, educador, escritor y es un líder del periodismo hispanoamericano, residente en New York. 
 

El Consejo de Seguridad tiene la responsabilidad primordial de mantener la paz y la seguridad internacional, por lo que de conformidad con el Artículo 23 de la Carta de la ONU el Consejo de Seguridad se compone de quince miembros de las Naciones Unidas y cada miembro tiene un voto.

También la ONU tiene cinco (5) miembros permanentes con poder de veto, que son: China, Francia, Federación de Rusia, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Estados Unidos, se completan con los 10 miembros no permanentes, cinco de los cuales son elegidos cada año por la Asamblea General para cubrir un período de dos años.

Por lo que la Asamblea General de Naciones Unidas eligió en este mes a México como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU para el periodo 2021-2022 en una sesión atípica rodeada de estrictas medidas ante la pandemia de la COVID-19.

Y quedó conformado para el 2021 los Miembros del Consejo de Seguridad: China,  Estados Unidos, Estonia, Federación de Rusia, Francia, India, Irlanda, Kenia, México, Nigeria, Noruega, Reino Unido, San Vicente y las Granadinas, Túnez, Vietnam.

México, que ya había ocupado un asiento no permanente en otras cuatro ocasiones, la última entre 2009 y 2010, por que ejerció como miembro no permanente por primera vez en 1946 y, posteriormente, en los periodos 1980-1981, 2002-2003 y 2009-2010, llegó a la elección con el respaldo unánime de los países de América Latina y del Caribe, los 33 países adheridos al Grupo Regional de América Latina y el Caribe, conocido por sus siglas GRULAC, ya habían expresado su apoyo a la candidatura mexicana y obtuvo el respaldo de 187 países, cuando eran necesarios 125.

México, que también ha subrayado su compromiso con la paz, la seguridad y el multilateralismo, ha asegurado que trabajará esos dos años para la promoción de los derechos humanos, la mejora de los métodos de trabajo del Consejo de Seguridad y la incorporación de una perspectiva de género en la acción de este órgano. Hay que señalar que México es uno de los pocos países de América y el mundo que tiene una diplomacia bien sólida, estructurada y organizada.

Tras recibir el respaldo de GRULAC, en junio del año pasado, que prácticamente le garantiza su elección, la misión mexicana en la ONU lo describió como una expresión del fortalecimiento de la actuación internacional de México como un país pacifista, incluyente, solidario, respetuoso del derecho internacional y comprometido con las mejores causas de la humanidad.

Entre los miembros no permanentes siempre hay dos países del grupo América Latina y el Caribe (GALC), que en la actualidad son San Vicente y las Granadinas (2020-2021) y República Dominicana, que accedió al máximo órgano de la ONU en 2019 por primera vez en su historia y cuya membresía expira a final de año.

La elección de India, que ha estado ya siete veces en el Consejo de Seguridad, era también un trámite, ya que se presentaba sin oponente para ocupar el asiento del grupo Asia Pacífico que quedará vacante tras la salida de Indonesia el 31 de diciembre. Lo que no fue el caso del grupo de los Países Occidentales y Otros, donde Canadá, Irlanda y Noruega concurran por las dos plazas que quedarán libres tras la conclusión del período de Bélgica y Alemania.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, se involucró personalmente en la inclusión de su país y en los últimos meses había mantenido conversaciones con líderes de todo el mundo para lograr la elección, por lo que conseguir un asiento en el Consejo de Seguridad no es un fin en sí mismo, es un medio de Canadá para continuar siendo influyente y tener un impacto en el multilateralismo, ha ocupado en seis ocasiones un asiento en el Consejo.

Por el Grupo Africano concurran dos países, Yibuti y Kenia, por la plaza que dejará Sudáfrica, no obstante, ninguno de los dos obtuvo los votos necesarios para ocupar el asiento, por lo que la votación deberá ser repetida, Kenia ya había derrotado a Yibuti en un elección celebrada en Etiopía en el seno de la Unión Africana el pasado agosto para elegir a su candidato para el Consejo de Seguridad. En aquella ocasión Kenia obtuvo el apoyo de 37 países frente a los 13 que mostraron su respaldo a Yibuti, que pese a estos resultados no dudó en lanzar su candidatura oficial por el asiento.

De acuerdo con la Carta, todos los Miembros de la ONU convienen en aceptar y cumplir las decisiones del Consejo de Seguridad, este es el único órgano de la ONU cuyas decisiones los Estados Miembros, conforme a la Carta, están obligados a cumplir.

Cuando se presenta una controversia, la primera medida del Consejo es generalmente recomendar a las partes que lleguen a un acuerdo por medios pacíficos, puede imponer embargos o sanciones económicas, o autorizar el uso de la fuerza para hacer cumplir los mandatos.

El Consejo de Seguridad responde a las crisis en todo el mundo según un análisis caso por caso y dispone de una amplia gama de opciones, cuando debe considerar el establecimiento de nuevas operaciones de paz tiene en cuenta muchos factores, entre ellos:

-Si se ha proclamado un alto el fuego en el lugar y las partes se han comprometido a participar en un proceso de paz destinado a alcanzar un acuerdo político.
-Si existe un fin político claro que puede estar reflejado en el mandato.
-Si es posible formular un mandato preciso para una operación de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas.
-Si se puede garantizar de forma razonable la seguridad del personal de las Naciones Unidas, y en particular si se pueden obtener garantías a ese respecto de las partes o facciones principales.

El Consejo de Seguridad establece una operación de mantenimiento de la paz mediante la adopción de una resolución del Consejo de Seguridad, dicha resolución determina el mandato de la misión y su envergadura.

El Consejo de Seguridad supervisa de forma permanente la labor de las operaciones de mantenimiento de la paz, lo que incluye la elaboración de informes periódicos por parte de la Secretaría General y la celebración de sesiones especiales dedicadas a examinar el trabajo de operaciones específicas.

El Consejo de Seguridad puede someter a votación la ampliación, modificación o expiración de mandatos según lo estime conveniente.

En virtud del Artículo 25 de la Carta, todos los miembros de las Naciones Unidas convienen en aceptar y acatar las decisiones del Consejo de Seguridad, si bien otros órganos de las Naciones Unidas hacen recomendaciones a los Estados Miembros, solamente el Consejo tiene el poder de adoptar decisiones que los Estados Miembros están obligados a poner en práctica.

“Sólo tendremos un mundo post pandemia distinto sí desde ahora, aun en medio de esta batalla, mientras tomamos medidas de mitigación, nos ocupamos también de sentar las bases para resolver estos problemas, para generar transformaciones estructurales profundas”. Laurentino Cortizo.

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