El personal humanitario de la ONU en Ucrania comenzó este martes las tareas de auxilio con los primeros evacuados procedentes de la devastada planta siderúrgica de Azovstal, en la ciudad de Mariupol controlada actualmente por las fuerzas rusas.

“Me alivia confirmar que la operación de salvamento desde Mariupol ha sido un éxito. “Las personas con las que viajé me contaron historias desgarradoras del infierno que vivieron”, tuiteó la máxima responsable de ayuda de la ONU en Ucrania quien indicó que la Organización “hará todo lo posible para ayudar a los que todavía estaban atrapados en ese enclave”.

Tras una operación iniciada el pasado viernes y coordinada por la ONU y el Comité Internacional de la Cruz Roja, Osnat Lubrani cifró en 101 el número de civiles evacuados desde la planta siderúrgica y otras zonas de Mariupol.

La acción se produjo gracias a los compromisos adquiridos a raíz de la reciente visita del Secretario General de la ONU a Moscú y Kiev.

Una noticia, la de la evacuación, que aplaudió António Guterres en un comunicado emitido a medio día.

“Espero que la continua coordinación entre Kiev y Moscú permita realizar más pausas humanitarias que posibiliten el paso seguro de los civiles alejándolos de los combates y que la ayuda llegue a las personas que más lo necesitan”, destacó.

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios también confirmó vía Twitter la llegada de los primeros evacuados a un centro de recepción en Zaporizhzhia, a más de 320 kilómetros al norte de Mariupol.

La atención psicológica de los afectados es un problema a largo plazo

Antes de la llegada de los evacuados al centro de recepción de Zaporizhzhia, la responsable de incidentes de la Organización Mundial de la Salud para Ucrania, la doctora Dorit Nizan, informó de la llegada de una gran cantidad de civiles procedentes de pueblos y aldeas situados en las afueras del oeste de Mariupol.

“Ya estamos acogiendo a personas, principalmente madres y niños de Mariupol y sus alrededores”, dijo. “Están llegando coches conducidos por voluntarios de la región, de Zaporizhzhia, que los están sacando de la línea de contacto”.

Mariupol contaba con unos 500.000 habitantes antes de la invasión rusa del 24 de febrero. En la actualidad, se cree que permanecen en la maltrecha ciudad unos 100.000 habitantes, según calcula la funcionaria de la agencia sanitaria.

La experta explicó que la mayoría de las personas llegaron con heridas leves que precisaron atención médica, pero destacó que los casos de enfermedades mentales relacionadas con el trauma de la guerra son “un gran problema” que requerirá atención a largo plazo.

Atención sanitaria ininterrumpida pese a los ataques

Desde el comienzo de la guerra en Ucrania, la agencia sanitaria de la ONU ya ha entregado unas 382 toneladas de suministros médicos, de las cuales 291 ya se han distribuido entre los afectados. La agencia ha establecido centros en todo el país, incluyendo los situados en Lviv, en Kyiv, en Dnipro, en Donetsk y en Luhansk.

Nizan especificó que “mucha gente abandonó estas regiones porque están cerca de la línea de contacto, y, ya saben, bajo los combates y los bombardeos” y añadió que “muchos de los trabajadores sanitarios se quedaron para prestar ayuda”, y que “los que se fueron han sido reemplazados por otros profesionales de la salud procedentes de otras zonas ocupadas“.

Según los datos que maneja la Organización Mundial de la Salud, desde el pasado 24 de febrero se han producido 186 ataques contra los servicios de asistencia sanitaria ucranianos con armamento pesado. Los asaltos han causado 73 muertos y 52 heridos.

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