Las Naciones Unidas celebraron este lunes un evento virtual para informar sobre la situación humanitaria de Líbano tras la trágica explosión del martes pasado en Beirut, que causó más de 150 muertes, un número indeterminado de desaparecidos y miles de heridos, además de destruir el principal puerto del país, numerosas viviendas y otra infraestructura.

El Secretario General de la ONU expresó su solidaridad con el pueblo libanés y adelantó que las reverberaciones económica y social del estallido se seguirán sintiendo en los meses por venir y agregó que para aliviar las necesidades inmediatas de la población, el sistema de las Naciones Unidas ha emprendido un amplia respuesta que incluye el suministro de pertrechos médicos y humanitarios, así como financiamiento para otras provisiones urgentes.

“La explosión vino en un momento de por sí difícil para Líbano, que ya encaraba adversidades económicas y el impacto del coronavirus. Aún así, el pueblo libanés ha mantenido su generosidad acogiendo a los refugiados palestinos y sirios”, dijo António Guterres, destacando el espíritu solidario de los libaneses.

Ahora, la comunidad internacional debe mostrar su solidaridad con Líbano, agregó Guterres y agradeció a los países que se apresuraron a aportar apoyo financiero y material tras el desastre.

“Urjo a los donantes a actuar con rapidez y generosidad”, puntualizó.

Enojo de la ciudadanía

Con respecto a las protestas registradas en los últimos días en la capital libanesa, señaló que en medio de la tristeza y la frustración prolongada, es palpable el enojo del pueblo de Líbano. “Sus voces deben ser oídas”, añadió.

En este sentido, instó a iniciar una investigación “creíble y transparente que determine la causa de la explosión y conduzca a la rendición de cuentas que claman los libaneses”.

“También es importante que se implementen reformas para abordar las necesidades a largo plazo del pueblo libanés”, apuntó el Secretario General para concluir su intervención aseverando que “Líbano no está solo” y que contará con el respaldo de la ONU en lo inmediato y a lo largo de su recuperación.

Inversiones públicas y privadas

En el evento participó el coordinador de Asuntos Humanitarios, quien, indicó que la respuesta hasta ahora ha sido extensa y veloz; sin embargo, advirtió que la recuperación y reconstrucción requerirá miles de millones de dólares tanto del sector público como del privado.

Mark Lowcock explicó que habrá que responder a la crisis socioeconómica que ya había en Líbano antes de la explosión y que se había exacerbado con la pandemia de COVID-19.

“Las explosiones del martes tendrán repercusiones mucho más amplias de las que tenemos ahora frente a nosotros. Las instituciones financieras internacionales y la comunidad internacional deben unirse y empujar”, subrayó.

Sostuvo que la mejor forma de ayudar a los libaneses es una respuesta colectiva. “Estas explosiones arrasan con cualquier pretensión de que todo está bien en Líbano”, enfatizó.

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