Ahora le toca a Zinedine Zidane y a los jugadores del Real Madrid, pero dentro de ocho días será Florentino Pérez el que asuma toda el protagonismo en el verano más movido y complicado que se recuerda en la Casa Blanca. “Remodelación, no revolución”, dijo el presidente aprovechando la presentación de la Super Liga, pero sea lo que fuere, sabe que debe afrontar uno por uno casos muy complicados, por lo que implican para el presidente y el club tanto a nivel personal como colectivo. Hablamos de encontrar el relevo ideal, si es que existe, para Zidane, que ya ha anunciado al vestuario que se marcha, arreglar los casos de Ramos o Marcelo, la renovación de Lucas, la venta de Isco, el regreso de Bale, el fichaje de Haaland o Mbappé… Le toca remangarse al presidente del Real Madrid.

Lo primero, reunión con Zidane

 Insistía Florentino Pérez en que Zinedine Zidane tiene contrato y que confiaba en su continuidad, pero la realidad es que ya saben que el técnico francés se marcha. Así se lo ha dicho Zizou al vestuario. La realidad es que en el club se lo temían, ya que le veían síntomas de desgaste al tiempo que se negaba a decir que sería el entrenador del Real Madrid la próxima temporada. No obstante, aún hay una charla pendiente y en cuanto acabe LaLiga, lo primero que hará el presidente será sentarse a hablar con Zizou del futuro, posiblemente porque sea el propio entrenador el que llame a Florentino para comunicarle su decisión de manera oficial y preparar el relevo y anunciar el adiós.

 Florentino confiaba en poder convencer al técnico una tercera vez si decidía marcharse, pero esta vez sabe que ya es más complicado y por eso empiezan a sonar nombres en las oficinas de Valdebebas. Raúl, Allegri… y en menor medida Löw. Con la marcha de Zidane, sabe Florentino que tiene que hilar fino con el nuevo entrenador, siendo Raúl el que más adeptos tiene entre los aficionados y el gran favorito para ocupar el cargo.

El caso Ramos, el siguiente en la lista

 Y en cuanto se resuelva el adiós de Zidane, tocará ponerse en serio con el caso Ramos. La propuesta sigue encima de la mesa del capitán, que no termina de verlo claro. Ninguno cede y el tiempo se acaba. Faltan 45 días para que el contrato del capitán expire y el Madrid prefiere tener las cosas claras cuanto antes sobre todo para planificar la próxima temporada. Porque la marcha del capitán no sería una salida cualquiera, aunque el adiós de Zidane facilita un cambio de ciclo que también podría continuar con la salida del capitán.

El Madrid tiene cerrado a Alaba, por lo que tiene las espaldas bien cubiertas, pero el caso Varane también va a dar que hablar y puede jugar en el futuro de Ramos. El francés no quiere por ahora renovar en las condiciones que le ofrece el club blanco y ante la posibilidad de que se marche libre el próximo verano, no descarta ponerlo en venta este mismo verano. Parece poco probable que los dos, Varane y Ramos, sigan la próxima temporada, rompiéndose una de las mejores parejas de centrales que ha tenido el Madrid a lo largo de su historia.

 La renovación de Lucas y las salidas de Isco y Marcelo

Florentino también ha de hacer frente a la situación de tres de los jugadores que más gloria han dado al Madrid en los últimos años. La situación de Lucas, Isco y Marcelo, tres futbolistas determinantes en las tres Copas de Europa conseguidas entre 206 y 2018, es ahora mismo es muy delicada. El primero, como Ramos, acaba contrato este verano y aún no ha firmado su ampliación de contrato. A Isco y a Marcelo aún les resta un año de contrato, pero su situación es muy diferente. Mientras que en el club piensan que Lucas todavía puede ofrecer un buen rendimiento, el ciclo del español y del brasileño se da por concluido. Por su situación deportiva y su caché económico no se trata de dos operaciones sencillas, aparte del tema sentimental, ya que son dos jugadores que siempre han contado con la estima del presidente y del club. Marcelo es el segundo capitán e Isco lleva ya ocho temporadas en el club blanco.

 El marrón de Bale y el caso Hazard
Otro caso que supone un quebradero de cabeza para el club blanco es el de Gareth Bale, que regresa este verano tras su cesión al Tottenham. Aunque el futbolista ha subido sus prestaciones en el último mes, el club inglés no se plantea su fichaje debido a la alta ficha del jugador, que ronda los 17 millones de euros netos. Así que el jugador volverá a Valdebebas y con la idea de no poder fácil su salida. Bale insiste en que su plan era salir una sola temporada y cumplir su contrato con el Real Madrid, por lo que va a tocar negociar duro.

 Otro caso es el de Hazard, por el que se estudiarán ofertas, si es que llegan. No está entre las prioridades del Madrid su venta, pero debido a la situación económica del club se valorarán todas las ofertas que lleguen al Bernabéu, incluidas las que lleguen por el futbolista belga, que no ha estado a la altura.

El fichaje de un galáctico: Mbappé o Haaland

 En la remodelación de Florentino Pérez ocupa un lugar prioritario la llegada de un jugador de primera talla mundial. Y sólo hay dos candidatos: Mbappé o Haaland. El francés es el favorito del club por todo lo que representa dentro y fuera del terreno de juego. En el Madrid están seguros de que es el jugador que les puede dar un salto cualitativo en el césped y en el ámbito económico, pero para afrontar cualquiera de estas dos operaciones hay que cuadrar primero todas las operaciones anteriormente descritas.

La renovación del Madrid está en marcha, planeada y arrancará en cuanto finalice la temporada. Y la idea de Florentino es ejecutar todos estos planes independientemente de lo que suceda con LaLiga. Sobre todo por el cambio de entrenador, que facilita el cambio de ciclo.

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