Lloró en su discurso de despedida institucional. Se le hizo un nudo en la garganta cuando tuvo que pronunciar las palabras de su adiós al Real Madrid. Sergio Ramos se marcha porque no se siente valorado y no ha podido llegar a un acuerdo con el presidente, pero lo quiso hacer sin hacerse más daño. Todo estaba bien pactado. Florentino Pérez le entregó la insignia de oro y brillantes del Real Madrid para engrandecer a una leyenda. No era el momento de reproches, de profundizar en las razones del desacuerdo ni hablar del divorcio. Ramos lloró y luego decidió que lo conveniente era sonreír en la foto con Florentino. Era un día histórico que no se podía manchar.

 Fueron instantes de mucha emoción, lágrimas y abrazos. Todo muy emotivo. Sergio Ramos estaba muy afectado, pese a que intentó mantenerse entero y controlar las emociones. Muy afectado por verse en un día que no imaginaba de esta manera. Él buscaba una despedida más calurosa y cariñosa con sus compañeros, aficionados y en el Bernabéu. No podía articular las palabras en su mensaje de despedida y, delante de Florentino y los dirigentes, no profundizó en las causas por las que no ha renovado con el Real Madrid.

Florentino y Ramos querían una despedida a lo grande, en la que se reconociera su figura y posó con los 22 títulos. Florentino le nombró como el hombre de la Décima. El acto con los dirigentes era para homenajear a un capitán que ha marcado una época. Sergio Ramos pone fin a 16 años en el Real Madrid en una comparecencia que el club denominó como ‘acto institucional de despedida y homenaje’.

Al acto asistieron su mujer, Pilar Rubio, y sus cuatro hijos, sus padres y su hermano y representante, Nené Ramos.

 Todo muy institucional. Pactaron una despedida amistosa, que no tiene nada que ver con lo que sucedió con otras salidas de jugadores más traumáticas.

 Florentino Pérez puso el foco en la historia que ha protagonizado en el Real Madrid, su entrega, sacrificio, títulos y todo lo que significa el sevillano. El presidente le dio las gracias por su entrega y por haber agigantado el club: “Es un acto lleno de sentimientos y emociones. Como presidente del Real Madrid no es un día fácil. Eres alguien especial para mí. Te deseo que seas feliz y que sepas que esta siempre será tu casa. No olvidaré el día que llegó para ser presentado con solo 19 años. Tenía unas ganas inmensas de comerse el mundo. No fue un fichaje sencillo, pero estábamos convencidos de que su llegada iba a marcar una época. Querido Sergio, llegaste siendo casi un niño y ahora me siento orgulloso de lo que has conquistado. Eres una de las grandes leyendas. Aquí has crecido y te has formado. Te has ganado el respeto, los madridistas llevarán siempre en el corazón a un jugador que no se rinde nunca. Gracias por dejarte el alma y luchar hasta el final. En cualquier rincón del mundo siempre serás el hombre de la Décima”. Lo cerró con un abrazo a Sergio Ramos.

 El sevillano se emocionó y se derrumbó, rompió a llorar, en su turno de palabra para despedirse cuando dijo que llegó de manos de sus padres: “Ha llegado uno de los momentos más difíciles de mi vida. Uno nunca está preparado para despedirse del Real Madrid. Llegué estando muy unido con mi familia y les quiero agradecer a ellos porque siempre han estado conmigo en las buenas y en las malas. Quiero agradecer al club, al presidente, entrenadores, compañeros y empleados que los considero como una familia. Es inevitable emocionarse. Y a la afición que me llevó en volandas. Me hubiera gustado despedirme con ellos en el Bernabéu. Se cierra una etapa maravillosa. Nada volverá a ser como lo que he vivido aquí, pero se abre una etapa en la que quiero seguir ganando. Tarde o temprano, volveré”.

Antes de empezar los discursos de Florentino y Sergio Ramos, se emitió un vídeo con los mejores goles del sevillano, sus acciones más determinantes y un repaso a esos 16 años en los que ha hecho historia con cuatro Champions. Ramos, que ha marcado 101 goles con el Real Madrid, aguantó el tirón sin derramar lágrimas. Su madre estaba más nerviosa, igual que su hermana, Pilar Rubio dejó una imagen más seria… Hasta que llegó el momento del discurso de despedida y se vino abajo. Sergio Ramos recibió una avalancha de mensajes de sus compañeros de equipo (Courtois, Kroos, Modric…) y excompañeros (Casillas…). Todo influyó para que el sevillano se emocionara en un día intenso y complicado.

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