Tal como lo prometió durante la campaña electoral, uno de los principales ejes de la gestión de Joe Biden será la lucha contra el cambio climático. Por ese motivo, el presidente de Estados Unidos organizó una cumbre virtual que a partir de este jueves 22 de abril -Día de la Tierra- congregará a 40 líderes mundiales, entre los que se destacan Vladimir Putin, Xi Jinping y el papa Francisco.

La cumbre, que se extenderá hasta el viernes y funcionará como antesala de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de noviembre en Glasgow, contará con la participación de 17 países responsables del 80% de las emisiones que aceleran el cambio climático en el mundo.

Para liderar hacen falta grandes propuestas y, con este fin, Biden se comprometerá a recortar las emisiones con efecto invernadero de Estados Unidos al menos a la mitad para 2030, casi el doble del objetivo inicial que asumió su país bajo el Acuerdo de París.

Washington presionará a todas las naciones para que reduzcan la dependencia del carbón, adelantó el lunes el secretario de Estado, Antony Blinken, advirtiendo que “no nos quedará mucho mundo” sin un liderazgo más fuerte de Estados Unidos sobre el cambio climático.

 Al considerar el cambio climático como un problema de seguridad nacional, el jefe de la diplomacia norteamericana advirtió sobre un gran impacto en todo el planeta y los riesgos para Estados Unidos si no realiza sus propios esfuerzos. “Es difícil imaginar a Estados Unidos ganando una competencia estratégica a largo plazo con China si no podemos liderar la revolución de la energía renovable”.

Si bien el Secretario de Estado refirió al liderazgo de China en tecnología solar y de otros tipos, la potencia asiática es también el mayor emisor de carbono del mundo y, por lejos, el mayor consumidor de carbón, la forma de energía más sucia.

“Cuando los países continúen dependiendo del carbón para una cantidad significativa de su energía, o inviertan en nuevas fábricas de carbón, o permitan una deforestación masiva, escucharán a Estados Unidos y nuestros socios sobre lo dañinas que son estas acciones”, subrayó Blinken.

El carbón es un tema político especialmente delicado tanto en China como en Estados Unidos. Beijing, a pesar de su promesa de volverse neutral en carbono para 2060, ha avanzado en la construcción de plantas de carbón.

El ex presidente Donald Trump retiró a Estados Unidos del acuerdo climático de París al declararse campeón de los mineros del carbón, aunque la demanda de ese mineral sigue cayendo en el país. Biden, por el contrario, propuso un paquete de infraestructura masivo de dos billones de dólares que incluye una transición importante hacia la energía verde.

 Blinken señaló el aumento de la actividad de China y especialmente de Rusia en el Ártico. “Rusia está explotando este cambio para tratar de ejercer control sobre el nuevo espacio”, dijo el secretario de Estado.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, también instó este lunes a tomar medidas drásticas sobre el clima, al afirmar que el mundo se encuentra “al borde del abismo”, luego de que 2020 fuera otro de los años más calurosos jamás registrados pese a la desaceleración económica debido a la pandemia de coronavirus.

En la víspera de la cumbre virtual, la Unión Europea (UE) se comprometió a reducir sus emisiones netas de CO2 “al menos” un 55% en 2030, frente al objetivo del 40% actual. Joao Pedro Matos Fernandes, ministro de Medio Ambiente de Portugal -país que ocupa la presidencia rotatoria de la UE- dijo en una conferencia de prensa que el acuerdo sellado constituye “una fuerte señal al mundo” de la determinación europea.

La formulación del objetivo es el resultado de una delicada negociación diplomática para acercar las posiciones de los países de la UE, que en noviembre pasado acordaron una reducción neta de 55%, y el Parlamento Europeo, que defendía una caída en el volumen de emisiones de por lo menos 60%.

El Reino Unido, por su parte, prometió el martes reducir en un 78% para 2035 sus emisiones de gases con efecto invernadero respecto a los niveles de 1990. “Queremos seguir subiendo el listón de la lucha contra el cambio climático, y por eso estamos fijando el objetivo de reducción de emisiones más ambicioso del mundo”, afirmó el primer ministro Boris Johnson.

Pese a la presencia de Putin y Xi, funcionarios de alto rango de la Administración estadounidense descartaron este miércoles en una llamada con periodistas que vaya a celebrarse ninguna reunión bilateral a los márgenes de la cumbre.

El enviado especial sobre el Cambio Climático de Estados Unidos, John Kerry, quien visitó China la semana pasada, subrayó este miércoles en una charla con el diario The Washington Post que sin el gigante asiático no hay manera de resolver el calentamiento global, independientemente de las diferencias que mantiene con Washington en otros ámbitos.

Kerry adelantó que China ha decidido firmar el comunicado conjunto que salga de la reunión, donde se reconoce el cambio climático como una crisis mundial.

“China ha empleado la palabra crisis por primera vez”, indicó el ex secretario de Estado, quien espera que en esta cita Xi haga algún anuncio sobre “qué va a hacer para abordar este desafío inmediato de aquí a 2030”.

Y añadió que lo que busca Biden es “elevar la ambición a nivel global”, con la vista puesta más en 2030 que en 2050.

Advirtió, además, que si los países no se comprometen a reducir sus emisiones de aquí a nueve años y no se mantiene la temperatura media de la Tierra por debajo de los 1,5 grados centígrados va a ser complicado llegar a cero emisiones contaminantes en 2050.

La cumbre, que será inaugurada por Biden y la vicepresidenta Kamala Harris, se dividirá en dos jornadas que comenzarán a las 08.00 hora local (12.00 hora GMT). Aparte de Putin y Xi, otros jefes de Estado y de Gobierno que intervendrán el jueves serán el presidente francés, Emmanuel Macron; los primeros ministros británico, Boris Johnson, e italiano, Mario Draghi, y la canciller alemana, Angela Merkel.

Asimismo, estarán los presidentes de Colombia, Iván Duque; de Argentina, Alberto Fernández; de Brasil, Jair Bolsonaro; de Chile, Sebastián Piñera, y de México, Andrés Manuel López Obrador.

Otras presencias destacadas serán las del mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan; el sudafricano, Cyril Ramaphosa; el indio, Narendra Modi, y el surcoreano, Moon Jae-in; así como las de los jefes de Gobierno japonés, Yoshihide Suga, y canadiense, Justin Trudeau.

El papa Francisco, el secretario general de la ONU, António Guterres, y el rey saudí, Salmán bin Abdulaziz será otros ponentes de la primera jornada.

Los funcionarios de la Administración de Biden afirmaron que el 80 % de las emisiones que causan el efecto invernadero provienen de las 20 principales economías del mundo, que son las que tienen un mayor peso político y que van a estar representadas en esta reunión.

La segunda parte de la mañana del jueves estará dedicada al sector privado, ya que el Gobiernonorteamericano quiere que “la conversación sea más amplia y se abra la puerta al capital privado”, indicaron los funcionarios estadounidenses en la llamada.

En ese bloque estarán los directores ejecutivos de Allianz, Oliver Bäte; Citigroup, Jane Fraser, y de Bank of America, Brian Moynihan, entre otros, además de la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, y el presidente del Banco Mundial, David Malpass.

El viernes, la reunión albergará las intervenciones del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, así como los líderes de Dinamarca, Mette Frederiksen; de Noruega, Erna Solberg, y de Emiratos Árabes Unidos (EAU), Mohamed Bin Rashid Al Maktum.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, tomará parte en la sesión “Oportunidades económicas de la acción climática”, junto al de Nigeria, Muhammadu Buhari; de Polonia, Andrzej Duda, y de Vietnam, Nguyen Xuan Phuc; en la que estará también el fundador de la organización Breakthrough Energy, Bill Gates, entre otros.

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