Un supuesto miembro de una pandilla callejera en Westchester pasará décadas tras las rejas por su papel en el tiroteo fatal de un prometedor jugador de baloncesto adolescente que fue alcanzado por una bala errante destinada a un rival.

David Hardy, de 26 años, de Mount Vernon, fue sentenciado a 31 años de prisión el martes 21 de septiembre por la muerte a tiros de Shamoya McKenize, de 13 años, en Año Nuevo incluso en 2016 en Westchester.

El 31 de diciembre de 2016, Hardy y otros tres sospechosos que son presuntos miembros de la pandilla Goonies intentaron asesinar a un pandillero rival a plena luz del día disparándole múltiples balas cerca de la intersección de Tecumseh Avenue y Third Street en Mount Vernon.

El miembro de la pandilla sufrió lesiones que no amenazaban su vida, pero McKenzie, que era pasajero en un automóvil que pasaba, fue golpeado en la cabeza y asesinado.

Hardy se declaró culpable en septiembre del año pasado de un cargo de usar un arma de fuego en relación con el asesinato de McKenzie en ayuda de la extorsión y un cargo de usar un arma de fuego en relación con un asalto con un arma peligrosa en ayuda de la extorsión por cometer un tiroteo separado en la defensa de los Goonies.

Los otros tres sospechosos se declararon culpables de cargos de extorsión, armas y conspiración. Hardy había enfrentado un mínimo de 15 años a una pena máxima de cadena perpetua.

“La sentencia de hoy por parte de un juez federal de David Hardy, cuyo imprudente desprecio por la vida humana causó la muerte sin sentido de una niña inocente de 13 años, Shamoya McKenzie, cierra un capítulo largo y brutal para la madre, la familia, los amigos y la comunidad de Shamoya”, dijo la fiscal de distrito del condado de Westchester, Miriam E. Rocah.

“Estoy muy orgulloso del trabajo colaborativo de los fiscales e investigadores de la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Westchester, junto con la Oficina del Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, el Grupo de Trabajo de Calles Seguras de Westchester del FBI, el Departamento de Policía de Mount Vernon y otros socios encargados de hacer cumplir la ley, para obtener alguna medida de justicia para Shamoya.

“Ha sido un honor y un privilegio conocer a la madre de Shamoya y a quienes la conocieron, primero como fiscal federal y ahora como fiscal de distrito. La muerte prematura de Shamoya, gracias a la Fundación Shamoya McKenzie, Moms Demand Action y tantas otras, ha sido una fuerza unificadora para librar a nuestras calles de la violencia armada y de pandillas. Continuaremos luchando por la justicia en su honor”.

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