El Gobierno de Joe Biden propuso este lunes una nueva reglamentación para mantener y fortalecer el Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por su sigla en inglés), que protege de la deportación a cientos de miles de migrantes que llegaron a Estados Unidos cuando eran menores de edad. 

Un fallo de un juez de Texas declaró en julio que el programa era ilegal y no permitió que hubiera nuevos beneficiarios, alegando que viola una ley de procedimientos administrativos. Este fue el último de una serie de litigios legales en contra de DACA en la última década.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) propuso entonces este lunes una nueva reglamentación para que DACA siga funcionando, según un documento oficial.

“Es importante recordar que no ha cambiado nada en este momento para los dreamers”, aclaró a Noticias Telemundo José Muñoz, gerente de Comunicaciones de la organización United We Dream, con presencia en 28 estados, y beneficiario del programa.

Hay dos cuestiones a tener en cuenta: la norma no comienza a aplicarse inmediatamente, sino que tendrá un periodo de 60 días para recibir comentarios del público, y no otorga un estatus legal permanente a los inmigrantes, algo que sólo puede ser aprobado por el Congreso. 

Por el momento, sigue entonces en pie el fallo del juez Andrew Hanen, del Distrito Sur de Texas, que no permite al Gobierno recibir nuevas solicitudes.

Mientras está vigente esta orden judicial, que fue apelada por el Departamento de Justicia a principios de mes, DACA protege a quienes ya están inscriptos.

Al 31 de marzo, había 616,030 beneficiarios del programa en el país, que en su mayoría provienen de México. Estos dreamers pueden renovar el programa, lo cual se hace cada dos años, mientras se discute el caso en tribunales. 

Un programa DACA, ¿renovado?

DACA ha sido objeto de continuos litigios desde que se estableció en 2012, durante la presidencia de Barack Obama, mientras defensores de los derechos de migrantes reclaman una solución permanente y un camino a la ciudadanía. El expresidente Donald Trump trató de poner fin al programa, pero fue bloqueado por la Corte Suprema.

De ser confirmada, la norma propuesta por el DHS puede fortalecer DACA ante demandas que intenten anularla, algo que “va a seguir ocurriendo”, señaló Muñoz. Pero en principio no plantea grandes diferencias por el programa original de 2012.

Con la nueva regla, DACA otorga una protección temporal de la deportación a quienes llegaron al país cuando tenían menos de 16 años, siempre que cumplan ciertos requisitos. Además, les da la posibilidad de tener un permiso de trabajo.

“La Administración Biden-Harris continúa tomando medidas para proteger a los dreamers y reconocer sus contribuciones a este país”, dijo en este sentido el Secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas.

Para calificar, las personas deben haber llegado a Estados Unidos antes de cumplir 16 años, haber residido continuamente en el país desde el 15 de junio de 2007, estar actualmente en la escuela o haberse graduado, no haber sido condenado por un delito grave, y no representar una amenaza para la seguridad nacional o la seguridad pública, entre otros criterios.

Pero estos requisitos dejan fuera de la protección a cientos de miles de niños y jóvenes. En Estados Unidos, hay cerca de 620,000 estudiantes sin documentos desde el jardín infantil al último año de escuela secundaria, según un análisis de datos de la organización bipartidista FWD. El 70% son demasiado jóvenes para solicitar DACA, que ahora tiene un requisito de edad mínima de 15 años, y la gran mayoría, el 88%, llegó al país después de 2007. 

Tampoco están protegidos los beneficiarios de TPS (Estatus de Protección Temporal) que han huido de desastres naturales y situaciones de extrema violencia en sus países, trabajadores esenciales y del campo.

“Es importante proteger el programa para quienes están contando con un permiso de trabajo, con la protección contra la deportación, pero necesitamos reconocer que muchas personas no califican y nunca calificaron”, señaló Muñoz. 

La lucha de la comunidad sigue enfocada, en este sentido, en lograr una solución permanente en el Congreso, donde han fracasado durante años negociaciones bipartidistas por una reforma migratoria.

Los demócratas tampoco lograron recientemente incluir en el presupuesto de 3.5 billones de Biden un camino a la ciudadanía, luego de que la ‘parlamentaria’ del Senado Elizabeth MacDonough, determinara que la ley no podía contener lenguaje migratorio.

Aún así, la esperanza se mantiene en pie. Juan Escalante, beneficiario de DACA y activista de FWD, explicó a Noticias Telemundo que la parlamentaria volverá a escuchar argumentos al respecto y que hay un “plan B”. El nuevo DACA es, en este sentido, “una herramienta más dentro de la caja de opciones”.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here