Dado que la probabilidad de que se produzcan nuevas variantes del coronavirus es mayor en las zonas superpobladas en las que aún no se ha vacunado a la población, es de interés global alcanzar el objetivo de cobertura mundial del 70% de la población más que administrar dosis de refuerzo, afirmó este martes la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El mensaje lo transmitió durante una rueda de prensa en Ginebra un epidemiólogo de la agencia de la ONU, el doctor Abdi Mahamud, quien destacó que los países no podrán “acelerar” en su vía de escape de la pandemia mientras la variante ómicron siga propagándose con la misma “intensidad” que la variante delta.

Mahamud explicó que antes de iniciarse las fiestas de navidad, unos 128 países ya habían notificado casos de ómicron e indicó que aún no se dispone de datos suficientes para decir que la ómicron sea más leve que otras variantes del coronavirus.

El experto de la OMS indicó que, en Sudáfrica, el país que detectó en primer lugar la aparición de la variante, se experimentó inicialmente un marcado aumento de casos y luego un descenso relativamente rápido, con unas tasas bajas de hospitalizaciones y muertes.

Sin embargo, argumentó que en otras ciudades como Londres, que se ha visto “muy afectada” por el aumento del número de infecciones por COVID-19, las tasas de hospitalización son ahora casi un 20% más bajas que en 2020, antes de que se dispusiera de las vacunas.

“Así que el mensaje principal es: si te vacunas, estás protegido; pero si eres una persona en situación de vulnerabilidad o no te has vacunado, ómicron, por muy leve que sea para los demás, podría afectarte gravemente”, dijo. “Así que la vacunación es fundamental”.

Un centro de vacunación contra el COVID-19 en Luanda, Angola.

Hay que alcanzar de inmediato el 70% de población vacunada

El epidemiólogo señaló que un número cada vez mayor de estudios parecen mostrar que ómicron afectaría a las vías respiratorias altas, causando síntomas más leves, mientras que otras variantes accedían a los pulmones pudiendo causar una neumonía grave, aunque aclaró que es necesario seguir investigando para demostrar esta valoración. 

“El reto no ha sido la vacuna en sí misma, sino la vacunación de las poblaciones más vulnerables”, remarcó, antes de instar a más países a impulsar una cobertura de vacunación del 70% de la población de todos los países lo antes posible.

Sin este nivel de protección, el virus “se multiplica en entornos hacinados, no ventilados y sin vacunas”, continuó Mahamud, que describió este tipo de entornos como los lugares ideales para la mutación del COVID-19. “Ya lo vimos con beta, lo vemos con delta y lo observamos con ómicron”.

Una periodista teletrabaja durante la cuarentena impuesta por el COVID-19.

La OMS continúa recomendando cuarentenas de dos semanas

Mahamud también detalló que en la mayoría de las personas el virus desaparece entre 5 y 7 días después de la aparición de los primeros síntomas y en función de su situación inmunológica, aunque la OMS sigue recomendando una cuarentena de 14 días.

“Los Estados tienen que tomar decisiones sobre la duración de la cuarentena en función de su situación individual. Es lógico mantener el número de casos lo más bajo posible en los lugares en los que estos ya son escasos, pero en los sitios donde se registran muchos, hay intereses contrapuestos, como el de mantener el funcionamiento de los países, que podrían justificar cuarentenas más cortas.”

Trabajadores de primera línea de COVID-19 llevan equipo de protección personal en un hospital de Tailandia.

Escaso riesgo de que la “flurona” mute en un nuevo virus

Interrogado sobre la posibilidad de que la “flurona”, la infección simultánea de COVID-19 y gripe, pueda producir una nueva mutación del coronavirus, Mahamud explicó que hablamos de dos virus distintos que utilizan receptores diferentes para atacar el cuerpo y que, por lo tanto, hay poco riesgo de que se combinen en un nuevo virus.