El Real Madrid ha trabajado un plan para los próximos años y se atiene a él en todo momento, sin desviarse, en el que piensas en la transición de la CMK (Casemiro, Modric, Kross).

El Madrid trabaja desde antes del verano con la hipótesis de que durante las dos próximas temporadas (la actual y la siguiente) era probable que dos de sus tres centrocampistas míticos salieran del club. Dado que las edades de Modric (cumple 37 años en septiembre), Kroos (32) y Casemiro (30) no son uniformes, lo más lógico a priori es pensar que fuera el croata el primero en desvincularse, pese a que su excelente estado de forma invite a pensar todo lo contrario.

Que sea Casemiro el primero de los tres del Triángulo de las Bermudas en marcharse no supondría demasiado contratiempo puesto que la llegada de Tchouaméni este verano se enmarca precisamente con vistas a relevar al brasileño a medio plazo.

A Casemiro se le ha juntado una oferta irrechazable a nivel económico del United con su percepción de que un futbolista por el que han pagado 80 millones llega para jugar en su puesto más pronto que tarde.

Dentro de ese plan estratégico se considera clave que la transición entre los tres mitos de la zona ancha y los Tchouaméni, Camavinga, Valverde y Ceballos se lleve a cabo de forma no traumática y sin que se pierda el buen ambiente que reinó la pasada temporada.

La buena mano izquierda de Ancelotti con veteranos y noveles y su plan táctico ateniéndose a las consignas del plan estratégico del club es la otra base del proyecto deportivo blanco.

Para ello, el técnico cuenta con varios jugadores polivalentes que ofrecen diferentes alternativas a Tchoauaméni para ocupar la posición de mediocentro. Camavinga es la segunda opción y Alaba es la tercera, dado que ya ha jugado ahí con el Bayern y con Austria, tiene experiencia, calidad y le sobra personalidad y ganas de sentirse importante para asumir ese reto. De ahí que en el club consideren que están preparados ante un posible adiós de Casemiro.