Después de una fuerte ola de violencia que envuelve Nueva York y la muerte agentes de la policía, el alcalde Eric Adams se dirija a la ciudad el lunes para anunciar su plan para combatir la violencia armada.

“Vamos a hacer mucho más que rezar. Vamos a convertir nuestro dolor en un propósito”, dijo Adams en un discurso desde el Ayuntamiento, prometiendo que los neoyorquinos verían los cambios propuestos en la calle rápidamente. “No entregaremos nuestra ciudad a unos pocos violentos”.

Entre los cambios, Adams dijo que la policía de la Ciudad de Nueva York prepara nuevos equipos de seguridad en los vecindarios enfocados en reducir la violencia armada en las próximas tres semanas, apuntando a 30 recintos donde ocurre el 80% de la violencia.

El alcalde prometió una expansión de la División de Supresión de la Violencia Armada, la unidad de la policía de Nueva York que persigue a los traficantes de armas.

Adams también prometió una expansión de los programas juveniles de verano, más ayuda para los adultos jóvenes que superan la edad del sistema de crianza y un impulso para la legislación de “contratación comunitaria” que exigiría más empleos locales.

Pero el alcalde reconoció que la ciudad no puede solucionar el problema sin la ayuda legislativa de Albany. Hizo un llamado al estado para poner fin a las reglas que protegen a los adolescentes mayores con armas de fuego de ser acusados ​​en un tribunal penal, y para sanciones más estrictas por tráfico de armas.

El alcalde dijo la se debe permitir que los jueces tomen en cuenta la peligrosidad de criminales ya que Nueva York es el único estado del país que no permite que un juez detenga a un acusado que represente una amenaza para la comunidad.

Adams dice que los jueces deben poder evaluar los antecedentes penales de un acusado y las circunstancias del presunto delito para detener a las personas que representan una amenaza para la seguridad de la comunidad. También se debe de considerar la legislación “Raise the Age”, que se está utilizando como una escapatoria para que los pandilleros exijan que los jóvenes menores de 18 años asuman la culpa por armas que no son suyas.

“Mi administración no busca castigar a los jóvenes, pero cuando se trata de armas, debemos asegurarnos de que haya consecuencias”, dijo Adams. “Demasiados mayores de 18 años victimizan a los niños obligándolos a portar las armas. Así lo demuestran las estadísticas”.

Según las estadísticas presentadas por Adams:

  • En 2019, el 2.5 por ciento de todos los jóvenes menores de 18 años que fueron arrestados tenían un arma de fuego;
  • En 2021, ese número fue del 10 por ciento;
  • Los niños están siendo utilizados como peones.

Adicionalmente, el plan propuesto por Adams incluye expandir recursos para la salud mental. La crisis de la salud mental en la ciudad se ha agravado durante la pandemia del COVID-19, y, según el alcalde, contribuye directamente a la crisis de la violencia armada.

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