Por; Dr. Amín Cruz, PhD, diplomático, historiador, educador, periodista, escritor, CEO presidente fundador del Congreso Hispanoamericano de Prensa, Padre embajador del Periodismo Latinoamericano, residente en New York

“Nuestro llamamiento a un alto el fuego global se está haciendo sentir en muchos lugares y en muchos grupos distintos. Si bien la desconfianza puede dificultar que se lleve a cabo, me alienta el abrumador respaldo que ha recibido de la sociedad civil, que puede influir y movilizar a la gente a nivel comunitario.” António Guterres 

Hoy en el medio de la convocatoria de todos los mandatarios del mundo, estamos celebrando por una de esas tantas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante su resolución A/RES/36/67, se declaró que el tercer martes de septiembre será proclamado y observado el Día Internacional de la Paz.  

En el año 2001, ésta misma la Asamblea General, mediante su resolución A/RES/55/282, estableció el 21 de septiembre como el día dedicado al fortalecimiento de los ideales de paz. La fecha ofrece una oportunidad para cesar la violencia y los conflictos en todo el mundo, tanto entre las naciones y los pueblos como entre los miembros de cada uno de ellos, y para exhortar a países y personas a abandonar las armas y reafirmar su compromiso de convivir en armonía. 

Si en esta cumbre de presidente del mundo se tomara en serio el tema de la PAZ y la JUSTICIA, el mundo se transformara. La celebración de esta efeméride se sustenta en el artículo 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”, sentando las bases para la libertad, la justicia y la paz en el mundo. 

En el marco de la pandemia por COVID-19 es importante generar alternativas acerca de cómo ayudar a las personas a recuperarse y fomentar la resiliencia, haciendo de nuestro planeta un lugar más justo, equitativo, sostenible y saludable. 

Para el primer semestre de 2021 más de 687 millones de personas han recibido la vacuna contra la COVID-19, a excepción de la población que se encuentra ubicada en zonas de conflictos, siendo altamente vulnerables debido a la falta de acceso a una atención sanitaria adecuada. 

En virtud de ello, el Secretario General de la ONU ha hecho un llamamiento a sus Estados Miembros para hacer una pausa humanitaria sostenida en estos conflictos locales, así como un alto al fuego, para garantizar el acceso a las vacunas a las personas que se encuentran atrapadas en esos conflictos. 

Este 2020 la comunidad internacional ha tenido más claro que no somos enemigos el uno del otro. Más bien, en estos tiempos el enemigo común es un virus, y ha amenazado nuestra salud, seguridad y estilo de vida.  

El COVID-19 ha llevado a nuestro mundo a la agitación, y nos ha recordado por la fuerza que lo sucedido en un lugar del planeta puede afectar a las personas en todas partes. Debido a esto, António Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pidió a todas las partes beligerantes que dejen sus armas y se concentren en la batalla contra esta pandemia mundial sin precedentes.  

Es indispensable que, en estos tiempos difíciles de distanciamiento, este Día Internacional de la Paz 2020 sea dedicado a fomentar el diálogo y el intercambio de ideas sobre cómo logar un alto al fuego mundial, mejorando en consecuencia la salud de nuestro planeta. Por consiguiente, el tema del año 2020 será “Forjando la paz juntos”, para de este modo difundir compasión, amabilidad y esperanza frente a la pandemia. 

En el año 2019, el Día Internacional de la Paz se centró en la lucha contra el cambio climático, para promover la paz en el mundo. 

¿Y por qué el cambio climático puede influir en la paz? 

Existen varias razones para aseverar que el medio ambiente puede influir en la paz mundial, siendo algunas de ellas las siguientes: 

Los desastres naturales provocan muchos más desplazamientos que los conflictos, obligando a miles de personas a abandonar sus hogares en busca de refugio. 

  • La escasez de recursos crea tensiones entre las personas y los pueblos. 
  • La salinización del agua y los cultivos pone en peligro la seguridad alimentaria. 

En tal sentido, es fundamental luchar contra el cambio climático para conseguir la paz en el mundo. Todas las personas pueden poner su granito de arena para conseguir los objetivos de paz y lucha contra el cambio climático: reciclar, apagar las luces que no sean necesarias, usar el transporte público 

El día 23 de septiembre la ONU convocó una Cumbre de Acción Climática, con el objetivo de tomar medidas para hacer efectivo el Acuerdo de París. Esta cumbre tuvo lugar en Nueva York, con la participación de dirigentes de todo el mundo para aportar soluciones y hacer que el mundo sea más limpio, seguro y ecológico. 

Aunado a lo anterior, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible hace hincapié en la paz, específicamente en el Objetivo 16 “Paz, justicia e instituciones sólidas”, el cual realiza un llamamiento a las sociedades pacíficas e inclusivas para que fomenten un desarrollo sostenible, y faciliten a la vez el acceso de todas las personas a la justicia, creando instituciones efectivas, responsables e inclusivas a todos los niveles. 

“La paz no tiene fronteras”

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