En declaraciones a Noticias ONU en julio de 2020, Andrew Young relató sus recuerdos de Bunche y explicó por qué su influencia se sigue sintiendo, en la ONU y en la lucha más amplia contra el racismo.

“Ralph Bunche -recuerda Young- fue uno de mis héroes de la infancia. Pensaba en él como en mi padre, porque ya había hecho todo lo que yo intentaba hacer, ¡40 años antes!

Ralph dejó la Universidad de Howard, [una de las principales universidades históricamente negras] en 1939 para hacer un recorrido por África, desarrollando la inteligencia militar en el continente, para el esfuerzo de la Segunda Guerra Mundial de Estados Unidos.

Fue en barco a Marruecos, Túnez y Egipto, y luego a través del Canal de Suez a Kenia y Sudáfrica, y era la única persona del Ejército estadounidense que realmente sabía algo sobre el continente, en términos de inteligencia militar. Gran parte de las doctrinas de la ONU sobre descolonización, mantenimiento de la paz, inmigración, refugiados y asilo proceden, creo, de los estudios que realizó durante este periodo”.

Un ciudadano estadounidense, marchando por la libertad

El embajador Andrew Young de los Estados Unidos, presidente del Consejo de Seguridad, llamando a la celebración de una reunión sobre la situación en Sudáfrica en marzo de 1977.

“Durante la época de los derechos civiles, y aunque era un alto funcionario de la ONU, y no estaba directamente involucrado con Martin Luther King, no dudó en aconsejarlo y animarlo.

Incluso acudió a marchar con el doctor King en Selma [escenario de las marchas por los derechos civiles de 1965, protagonizadas por activistas no violentos, en las que se manifestaba la represión de su derecho constitucional al voto], lo que demuestra que, además de ser un académico de renombre internacional, mantenía una conexión directa con la comunidad negra y los líderes de los derechos civiles: no acudió como funcionario de las Naciones Unidas, sino que quiso estar allí simplemente como ciudadano estadounidense, marchando por la libertad en su país.

Cuando conocí a Bunche en la ONU [en 1967, acompañando a Martin Luther King] me dijo que no quería criticar al doctor King por su postura sobre Vietnam, con la que estaba de acuerdo [Martin Luther King se oponía rotundamente a la participación de Estados Unidos en la guerra de Vietnam], pero dijo que odiaba verlo involucrado en el movimiento de los derechos civiles y en el movimiento por la paz al mismo tiempo, porque le dejaba demasiado expuesto.

King respondió que no quería participar, pero que no tenía otra opción: “No quiero participar en esto, pero no puedo huir de ello. No puedo segregar mi conciencia. No puedo estar a favor de la no violencia entre razas y clases en el mundo y avalar la violencia en los conflictos internacionales”.

Esa reunión tuvo lugar un año antes del asesinato del Dr. King. Es casi como si Bunche estuviera prediciendo que la variedad de papeles que el doctor King estaba desempeñando era imprudente, y le estaba aconsejando que bajara un poco el ritmo y durara un poco más”.

Martin Luther King y su esposa Coretta Scott King se reunieonr en la sede de la ONU con el secretario general adjunto para Asuntos Políticos, Ralph J. Bunche en 1950.

ONU/Yutaka NagataMartin Luther King y su esposa Coretta Scott King se reunieonr en la sede de la ONU con el secretario general adjunto para Asuntos Políticos, Ralph J. Bunche en 1950.

Maestro de los canales de retorno

“Ralph Bunche fue siempre muy racional y lógico, y se resistió a todo tipo de política emocional y de ira que pudiera existir entre las razas, o entre el mundo desarrollado y el menos desarrollado.

Era un maestro mediador, con una mente fría, lógica y analítica, que aplicaba a temas volátiles y emocionales. No creía en el secretismo, pero sí en que la diplomacia depende de un cierto nivel de confianza privada: en la ONU hay un juego de contrapunto constante.

Ralph Bunche, un hombre de paz

Los logros de Ralph Bunche son difíciles de exagerar. En una época de marcada desigualdad racial en Estados Unidos, el Sr. Bunche se convirtió en el primer afroamericano en obtener un doctorado en una universidad estadounidense en la década de 1930. Tras servir a su país en la Segunda Guerra Mundial, en la inteligencia militar, trabajó en dos de los documentos fundacionales de la ONU: la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Bunche pasó a ser Secretario General Adjunto de la ONU, apoyando los esfuerzos de los pueblos colonizados por alcanzar la libertad y la independencia en el Consejo de Administración Fiduciaria, y mediando en el armisticio de 1949 entre Israel y los países árabes vecinos, por el que recibió el Premio Nobel de la Paz en 1950. También fue el arquitecto y director de posteriores operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas, y dirigió personalmente la mayor y más difícil de ellas, la operación de la ONU en el Congo de 1960. Para una descripción más detallada de los logros de Bunche en la ONU, y de sus cualidades personales, léase este artículo de otro miembro fundador de la Secretaría de la ONU, Brian Urquhart

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