Pese a que todavía se desconoce la respuesta a varias preguntas cruciales sobre la evolución y el tratamiento de la variante ómicron del coronavirus, la Organización Mundial de la Salud emplazó este miércoles a todos los países del mundo a actuar con rapidez ya que los próximos días y semanas determinarán el desarrollo de la variedad del virus.

Si los países esperan a que sus hospitales empiecen a llenarse, será demasiado tarde. No esperen. Actúen ahora”, destacó el director general de la Organización, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, durante la rueda de prensa semanal donde se analiza la situación del COVID-19 a nivel mundial.

El mensaje de Tedros lo replicó y amplió posteriormente la doctora Maria Van Kerkhove, la epidemióloga líder de la agencia.

“No estoy hablando de reaccionar en enero o febrero. Pero en la forma en que los países, reaccionen ahora determinará cómo se desenvuelve ómicron. No importa lo que descubramos en términos de su transmisión, su gravedad, su impacto en nuestras contramedidas”, explicó.

Van Kerkhove continuó su razonamiento insistiendo en la importancia de actuar con rapidez y de actuar con firmeza.

“Y no me refiero a un confinamiento, sino a la utilización de herramientas de salud pública de eficacia probada para reducir la transmisión en las zonas en las que ésta es elevada y para mantenerla baja en las zonas en las que la transmisión es baja, ya que la situación sigue siendo muy diversa en todo el mundo y (la variante) delta sigue siendo dominante a nivel mundial”, destacó. 

La OMS advierte que la variante Ómicron supone un alto riesgo de que suban los casos de COVID-19 en el mundo.

Ómicron ya se encuentra en 57 países… de momento

El doctor Tedros indicó que ya se ha notificado la presencia de ómicron en 57 países, una cifra que cree que aumentará, y señaló que algunas de las propiedades de la variante, como su propagación global y el gran número de mutaciones, sugieren que podría tener un gran impacto en el curso de la pandemia, aunque todavía se desconoce su alcance.

Tras señalar que el rápido aumento del número de casos en Sudáfrica se produjo cuando la transmisión de la variante delta era muy baja, “por lo que tenía poca competencia”, destacó la importancia  de seguir de cerca la evolución de a nivel mundial de ómicron “para entender si puede superar a delta”.

“Por ello, pedimos a todos los países que aumenten la vigilancia, las pruebas y la secuenciación. Las pruebas de diagnóstico existentes funcionan, tanto la PCR como las pruebas rápidas basadas en antígenos. Los recientes datos de Sudáfrica sugieren un mayor riesgo de reinfección con ómicron, pero se necesitan más datos para sacar conclusiones más firmes”, apuntó.

Del mismo modo, dijo que ya hay algunas evidencias de que ómicron provoca un cuadro más leve que Delta, pero que todavía es demasiado pronto para confirmarlo definitivamente.

“Cualquier tipo de complacencia en este momento costará vidas. Muchos de los que no mueran podrían quedar luchando contra la larga COVID, o condición post-COVID, una enfermedad con síntomas debilitantes y persistentes que sólo estamos empezando a comprender”, alertó.

Esta mujer recibe la segunda dosis de la vacuna COVID-19 en un centro de salud de Obassin, Burkina Faso.

El descontrol de ómicron puede afectar a los sistemas sanitarios

Por su parte, el doctor Michael Ryan, responsable de la respuesta de emergencia de la Organización, incidió en el tema de la transmisibilidad del virus e indicó que su condición de transmisible no lo convierte “en más virulento o letal”.

“Si permitimos que los virus se transmitan sin control, generarán más. Ya lo vimos con delta y con otras variantes. Si se permite que se propaguen sin control, aunque no sean individualmente más virulentos o letales, simplemente generan más casos. Ejercen presión sobre el sistema sanitario y mueren más personas. Eso es lo que podemos evitar”, avisó.

Igualmente, explicó que no se puede hacer nada sobre las cualidades inherentes de un virus, pero sí se puede evitar la presión a los sistemas sanitarios.

“Podemos aumentar las probabilidades de supervivencia de cualquier persona que sufra una enfermedad grave si protegemos el sistema sanitario, si protegemos a los más vulnerables, si protegemos a los que tienen más probabilidades de sufrir una enfermedad grave o morir. Y eso es lo que decimos: Protéjanse, protéjanse entre ustedes”, avisó.

Un hombre mayor  recibe la vacuna del COVID-19 en Perú.

Veinte países americanos podrían no alcanzar la meta de vacunación del 40% para fin de año

Con relación al continente americano, la Organización Panamericana de la Salud señaló que ómicron ya está presente en Argentina, Brasil, Canadá, Chile, México y Estados Unidos.

Sin embargo, la directora de la agencia regional, Carissa Etienne, de salud acotó que “es cuestión de tiempo que la variante circule por más países”.

Etienne actualizó hasta el 55% el número de las personas de América Latina y el Caribe que recibieron la pauta completa de vacunación contra el COVID-19, pero que todavía hay demasiadas personas que no lograron ese objetivo.

Veinte países de nuestra región aún no han alcanzado el objetivo de cobertura de vacunación del 40% fijado por la OMS para finales de año” cifró.

Aunque espera que alguno de ellos lo consiga durante las próximas semanas, hay otros que todavía están muy retrasados como Guatemala, Haití, Jamaica y San Vicente y las Granadinas.

Del mismo modo, cuantificó en seis el número de naciones que, de continuar con el mismo ritmo de vacunación, no alcancen la meta del 40%

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