Ante una enorme multitud que lo acompañaba y respaldaba a Gustavo Petro, en la ceremonia de investidura, la primera orden demandada por el presidente fue “Como comandante en jefe solicito traer la espada de Bolívar”.

El hecho no pasó inadvertido, ya que el presidente saliente, Iván Duque, no autorizó la salida de la espada del libertador Simón Bolívar a la ceremonia de posesión de Petro

No obstante, por orden de Petro, Barreras, en medio de los actos, informó que la ceremonia se suspendió por 10 minutos mientras llegaba la espada de Bolívar.

Luego de la espera, al ser llevado dicho objeto a la Plaza de Bolívar y en medio de su discurso, Petro afirmó que “es la espada del pueblo y por eso la queríamos aquí, en este momento y en este lugar”.

Desde la casa presidencial se sustenta que la negación se debió a motivos de seguridad, pues para este valioso objeto de la historia colombiana le haría falta unas pólizas que la protegen en diferentes casos.

Aunque desde la comitiva y grupo de trabajo del próximo presidente de Colombia, Gustavo Petro, se afirma que se contaba con todas las medidas de seguridad para garantizar el bienestar de este objeto durante la ceremonia de traspaso de mando presidencial.

Pero la espada si tendría una póliza de todo riesgo por un valor de mil millones de pesos que estará vigente por 24 horas.

Además de fuerzas de seguridad, la espada de Simón Bolívar en todo el recorrido estaría bajo el resguardo de expertos en conservación y restauración del Ministerio de Cultura.

Aunque las medidas estaban garantizadas, según el equipo de Gustavo Petro, afirmó que lo que sucedió se trato de un acto de “mala gente”.