Un llamado a seguir trabajando en la articulación de las rutas de atención y asistencia inmediatas de las víctimas afectadas por emergencias humanitarias, hizo a las entidades nacionales e internacionales, Ramón Rodríguez, director de la Unidad para las Víctimas, en una jornada de trabajo en la que se analizaron las distintas acciones para compatibilizar respuestas oportunas y eficaces que se ofrecen a las comunidades desde cualquiera de las entidades territoriales del país, en situaciones de urgencia.

“Creo que esto es un llamado para seguir trabajando muy de la mano con toda la cooperación internacional, con los socios e implementadores, con Echo-DP y por eso les damos las gracias, por permitirnos trabajar muy de la mano con ustedes y con la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, para atender a las víctimas del conflicto tanto por los temas de violencia como por desastres naturales que se presentan en el territorio”, explicó Rodríguez.

En su opinión, “los grandes retos son definir qué es la doble afectación y cómo es la ruta frente al proceso de atención y creo que más allá de eso, nos ha permitido hacer la atención de todas las emergencias humanitarias.

“La Unidad para las Víctimas y el Gobierno nacional, este año hemos atendido aproximadamente 50 emergencias humanitarias que se han presentado en el territorio y cuando uno revisa las estadísticas, el 50 % han sido en el departamento de Nariño. Hemos atendido estas emergencias en menos de 48 horas, permitiendo componentes básicos de alojamiento y alimentación a las familias”, anotó.

De acuerdo con el director de la Unidad, lo que se busca es esa ruta de articulación para lograr la atención de forma integral, sin desconocer y respetando siempre, la autonomía de cada una de las entidades en el marco legal, tanto la Ley 1448 como la Ley 1523 (Política Nacional de gestión del riesgo de desastres)”. 

“Lo que buscamos es que haya esa complementariedad, con el apoyo y la cooperación para cerrar las brechas de los procesos de atención a las víctimas que sufren esta doble afectación”, subrayó. 

Más voces

Eduardo José González, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, agradeció el trabajo a los aliados y socios de los proyectos en marcha, para crear nuevos espacios conjuntos y dijo que es esencial “lograr la articulación entre violencia, conflicto, migración, pobreza y eventos de origen natural y antrópico no intencionales, desde donde el Gobierno nacional seguimos aportando al fortalecimiento de las capacidades locales”.

Por su parte, Thomas Dehermann, coordinador del proyecto ECHO-DP, destacó las bondades de las iniciativas en marcha, en el sentido que fortalecen las capacidades para responder a las emergencias y dijo que el reto es mantener la sostenibilidad económica para garantizar su continuidad.

María Vergara, representante de la FAO en Colombia, resaltó que los proyectos que avanzan les han permitido saber lo que necesitan las comunidades para ser garantes de sus derechos ante las diversas afectaciones.

Según Adriana Correa  de la Cruz Roja, el trabajo común debe mantenerse para enfrentar las situaciones de emergencia que padecen las comunidades. 

En opinión de Héctor Sainz, de Alianza para la Solidaridad, el trabajo desarrollado en Colombia, específicamente en Nariño, ha facilitado armonizar los modelos de las organizaciones internacionales con la administración pública, entre otros aspectos.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here