La Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Alicia Bárcena, llamó hoy a desatar los nudos estructurales de la desigualdad que atentan contra la autonomía económica, física y política de las mujeres, y construir sociedades de cuidado para un futuro más igualitario, sostenible y resiliente, durante una conferencia magistral virtual organizada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“La recuperación pospandemia debe desatar los cuatro nudos estructurales de la desigualdad de género: la desigualdad socioeconómica y la pobreza; la división sexual del trabajo; la concentración del poder y los patrones culturales patriarcales”, afirmó Alicia Bárcena durante su presentación realizada en el marco de la serie Después del 2030: Mujeres líderes por un futuro sustentable, organizada por la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad de la UNAM, en colaboración con la Dirección General de Atención a la Comunidad de esa casa de estudios.

La inauguración de la conferencia estuvo encabezada por Enrique Graue, Rector de la UNAM, Alberto Ken Oyama Nakagawa, Secretario de Desarrollo Institucional de la casa de estudios, y Alexandra Aguilar, Coordinadora Universitaria hacia la Sustentabilidad.

En su conferencia magistral, la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL advirtió que la pandemia del COVID-19 ha profundizado los problemas estructurales de América Latina y el Caribe en materia de desigualdad, informalidad y pobreza, atentando contra la autonomía económica, física y política de las mujeres.

“La pandemia magnificó la injusta división sexual del trabajo y la organización social del cuidado con un retroceso de una década en inclusión laboral de las mujeres y con un impacto desigualador en jóvenes y, sobre todo, en trabajadores informales. Hay una sobrerrepresentación de mujeres en hogares pobres, mayor desempleo y expulsión de la fuerza laboral, informalidad y barreras de acceso a servicios financieros y brechas digitales”, alertó.

La alta funcionaria de las Naciones Unidas precisó que 14 millones de mujeres en edad de trabajar salieron de sus empleos por efectos de la pandemia en 9 países de la región. Para ellas, la CEPAL propone garantizar un ingreso básico de emergencia por 3 y 6 meses, equivalente a una línea de pobreza.

Añadió que el 56,9% de las mujeres trabaja en sectores de más alto riesgo de pérdida de empleo, informalidad y bajos ingresos, y menos del 45% tiene acceso a seguridad social. Detalló que el sector salud es muy emblemático en la región porque está conformado en un 73,2% por trabajadoras mujeres. En el caso del sector de la educación, las mujeres representan el 70,4%.

Subrayó que las mujeres con menores ingresos enfrentan doble obstáculo: la falta de autonomía económica y la brecha de acceso a internet. Puntualizó que en la región el 39% de las mujeres no cuenta con ingresos propios, mientras que 46 millones de hogares no tienen conexión a internet. Por ello, la CEPAL propone la entrega de una canasta básica digital que permita potenciar las habilidades para utilizar las tecnologías y revertir las barreras socioeconómicas. Una de cada 4 mujeres se beneficiaría en la región, indicó.

Alicia Bárcena afirmó que la transversalidad de la perspectiva de género en todas las políticas de recuperación pospandemia es necesaria pero no suficiente para lograr la autonomía económica, física y política de las mujeres con acciones afirmativas en el ámbito de la fiscalidad, el empleo, las políticas productivas, económicas y sociales.

Por ello, para una recuperación transformadora con igualdad de género, la CEPAL propone un pacto fiscal para la igualdad, transformación digital incluyente, recuperación productiva con empleo para las mujeres, planificación urbana, y potenciar a la economía del cuidado como un sector dinamizador.

“Invertir en la economía del cuidado tiene efectos multiplicadores en el bienestar, la redistribución de tiempo e ingresos, participación laboral, crecimiento y recaudación tributaria”, afirmó.

Finalmente, la máxima representante de la CEPAL instó a avanzar hacia nuevos pactos sociales para la igualdad y la sostenibilidad en tiempos de pandemia, que estén centrados en el bienestar y los derechos, y basados en el diálogo amplio y participativo para un cambio estructural.

“La pandemia es una coyuntura crítica que redefine lo que es posible. El malestar social exige que dejemos atrás la cultura del privilegio.Los nuevos pactos sociales exigen pactos fiscales, que promuevan una fiscalidad progresiva y sostenible para el bienestar”, concluyó.

Por su parte, en su discurso inaugural, el Rector de la UNAM, Enrique Graue, advirtió que la sociedad patriarcal ha devastado el planeta y hoy un nuevo pacto social se hace imprescindible para el bienestar de las futuras generaciones con el fin de dar cabal cumplimiento a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Añadió que, si logramos transmitir la necesidad de una plena realización de derechos y de la autonomía de todas las mujeres, en especial el derecho a la igualdad de participación, tendremos cada vez más y mejores herramientas para poder conseguir un futuro sustentable.

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