Tras el anuncio de este jueves del Tribunal Supremo Electoral de Bolivia de una nueva postergación de los comicios, el enviado personal del Secretario General de las Naciones Unidas enfatizó la necesidad de que “todos los actores sociales y políticos, así como las instituciones relevantes del Estado, cooperen activamente para que el proceso concluya exitosamente con la inauguración de las nuevas autoridades electas democráticamente antes de finalizar el año 2020”.

Jean Arnault declaró que espera que “la decisión sobre la fecha definitiva de la elección contribuya a la más amplia participación posible en el proceso, la campaña y la jornada electoral”.

“Esperamos también que favorezca la observación internacional en el proceso electoral, a la cual todos los partidos políticos han atribuido especial importancia”, añadió.

Originalmente programada para el 3 de mayo y luego pospuesta para septiembre, la jornada electoral ahora se celebrará el 18 de octubre. El Tribunal explicó que el cambio obedecía a informes médicos que apuntan a un pico de la pandemia de COVID-19 para fines de agosto y principios de septiembre.

El diplomático llamó a todos los líderes políticos y sociales a propiciar un clima de respeto y sin presiones indebidas a la autonomía del Órgano Electoral Plurinacional y reiteró la confianza de la ONU en el compromiso de ese órgano de que las elecciones se lleven a cabo para que haya un gobierno democráticamente electo antes de fin de año.

“Hacemos hincapié en la importancia del respeto y la tolerancia en el marco de la contienda electoral”, añadió.

Apoyo al proceso electoral

Arnault señaló que desde la elección de sus integrantes hace siete meses, el Tribunal Supremo Electoral y sus pares departamentales han afrontado una situación de complejidad excepcional en la vida política de Bolivia, que se agravó aún más a causa de la pandemia de COVID-19.

No obstante estas difíciles condiciones, los tribunales han estado a la altura y su trabajo es fundamental para el éxito del proceso electoral y la consecuente pacificación del país, dijo el enviado, quien refrendó el apoyo de la ONU y la comunidad internacional a un proceso electoral celebrado en un marco de respeto irrestricto a los derechos de la ciudadanía y de todas las fuerzas políticas.

El actual gobierno de Bolivia se conformó el 13 de noviembre pasado, cuando la vicesecretaria del Senado Jeanine Áñez se proclamó presidenta interina del país.

Bolivia había quedado acéfala el 10 de noviembre luego de que el presidente Evo Morales renunciara por “sugerencia” de los responsables del ejército.

Los acontecimientos de noviembre de 2019 fueron la culminación de semanas de manifestaciones a favor y en contra del gobierno que siguieron a las elecciones presidenciales del 20 de octubre en las que se dio como ganador sin necesidad de una segunda vuelta a Evo Morales sobre su contrincante, el expresidente Carlos Mesa.

Los detractores de Morales consideraron que los resultados de los comicios eran fraudulentos y las movilizaciones se fueron tornando violentas, dejando varias decenas de muertos.

El 14 de noviembre, después de realizar consultas con varias partes, el diplomático Jean Arnault viajó a Bolivia en calidad de enviado personal del Secretario General de la ONU para apoyar los esfuerzos en busca de una solución pacífica a la crisis.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here