El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) recibió con beneplácito la noticia de que las escuelas secundarias deben reabrir en Afganistán el sábado, después de meses de cierre debido al COVID-19, pero enfatizó que las niñas no deben ser excluidas de las aulas.

“Estamos profundamente preocupados de que a muchas niñas no se les permita regresar a clases en este momento”, apuntó este viernes en un comunicado la directora ejecutiva de esa agencia, Henrietta Fore.

Según los despachos de prensa, el anuncio de reapertura de la escuela por parte de los talibanes se refirió únicamente al regreso de los niños, sin mencionar una fecha de regreso para las niñas.

“Las niñas no pueden ni deben quedarse atrás. Es fundamental que todas las niñas, incluidas las mayores, puedan reanudar su educación sin más demoras. Y para eso, también necesitamos maestras que enseñen”, agregó.

Los talibanes, que gobernaron Afganistán desde finales de la década de 1990 hasta 2001, recuperaron el control después de que las tropas internacionales se retiraran a finales de agosto y el gobierno afgano colapsara, lo que generó temores de que ese grupo volviera a imponer una interpretación de la ley islámica que prohíbe a las niñas asistir a la escuela.

“Oportunidad perdida”

Un niño de 12 años, que no va a la escuela, vende plátanos en la provincia de Uruzgan, en el oeste de Afganistán.

Incluso antes de la crisis humanitaria imperante -para la que la ONU organizó una conferencia de donantes- 4,2 millones de menores en edad escolar no estaban matriculados, alrededor del 60% de ese colectivo eran niñas, según UNICEF.

Cada día de educación que pierden las niñas, pierden también una oportunidad para ellas, sus familias y sus comunidades”, agregó.

No obstante esa situación, se habían logrado mejoras importantes para los niños del país que deben ser respetadas y protegidas, recalcó el Fondo para la Infancia.

Durante las últimas dos décadas se consiguieron avances significativos en la educación, con un aumento de tres veces en el número de escuelas en el país y un incremento en el número de niños inscritos, que aumentó de un millón a 9,5 millones.

Apoyar la educación para todos

UNICEF instó a los socios que respaldan el desarrollo a que apoyen la educación “para todos los niños” en Afganistán.

“UNICEF seguirá abogando con todos los actores para que todas las niñas y los niños tengan las mismas oportunidades de aprender y desarrollar las capacidades que necesitan con el fin de prosperar y construir un Afganistán pacífico y productivo”, concluyó Fore.

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